



El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este miércoles que las fuerzas armadas están fragmentando la Franja de Gaza y tomando zonas para presionar al grupo islamista Hamas a liberar a los rehenes que siguen cautivos en el territorio palestino.


Netanyahu anunció que el Ejército tomó el "corredor de Morag", una franja que atraviesa Rafah de este a oeste, con el objetivo de dividir el sur del enclave, como ya hizo en el centro con el corredor de Netzarim. "Estamos dividiendo Gaza y estamos aumentando la presión paso a paso para que nos entreguen a nuestros rehenes. Y cuanto menos cedan más aumentará la presión hasta que lo hagan", dijo Netanyahu sobre Hamas, en un vídeocomunicado difundido por su oficina.
El premier aseguró que Morag se convertirá en un "segundo Filadelfia", en referencia a la divisoria entre Gaza y Egipto, ocupada por las tropas y cuya permanencia indefinida defiende. El corredor de Morag, que recibe su nombre de un asentamiento israelí en Gaza (desmantelado durante el plan de retirada unilateral de 2005), se encuentra sobre la ciudad de Rafah, aislándola así de otra gran urbe del sur del enclave, Jan Yunis.
Esto deja a Israel con el poder de tres corredores en Gaza con los que ha cercenado este territorio palestino: el de Netzarim, que aísla el norte y la Ciudad de Gaza; el de Morag, que engloba el centro de la Franja y la sureña Jan Yunis; y el de Filadelfia, el límite meridional del enclave, sobre el que ha quedado arrinconada Rafah.
El 31 de marzo, Israel ordenó la evacuación de la ciudad de Rafah junto con algunas áreas aledañas próximas a la frontera con Jan Yunis. Días antes había forzado el desplazamiento del barrio de Tal al Sultán, también en Rafah. Según la alcaldía de Rafah, cerca de 40.000 personas con bicicletas, autos y remolques cargados con sus pertenencias abandonaron el lunes esta zona fronteriza con Egipto. Apenas unas 50.000 personas, de las aproximadamente 250.000 que vivían en Rafah antes de la guerra, habían regresado a sus hogares durante el alto fuego iniciado en enero, el cual Israel rompió con una oleada de bombardeos en la madrugada del 18 de marzo.
La ocupación del corredor de Morag se produjo horas después de que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunciara la ampliación de la ofensiva de las tropas en el sur de la Franja "para eliminar y depurar la zona de terroristas". "La Operación 'Poder y Espada' se está expandiendo, con una evacuación a gran escala de la población de Gaza de las zonas de combate, aplastando y limpiando el área de terroristas e infraestructura terrorista", indicó en un comunicado.
Ataque contra una clínica
En el marco de esta ofensiva de Israel, Hamas calificó como una horrenda masacre el ataque del Ejército israelí contra una clínica de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) en Yabalia, en el norte de Gaza, en el que murieron 22 palestinos (16 de ellos mujeres, menores y ancianos) que se refugiaban en ella, según las últimas cifras de las autoridades gazatíes.
"La horrenda masacre cometida por las fuerzas de ocupación sionistas al bombardear la clínica de la UNRWA en Yabalia, que provocó el martirio de 22 de las personas desplazadas allí, la mayoría de las cuales eran mujeres y niños, constituye una continuación del genocidio que está cometiendo en la Franja de Gaza", dijeron los islamistas en un comunicado.
Hamas negó que el centro, que ya no funcionaba como clínica pero sí servía como refugio para palestinos desplazados en la zona, fuera un cuartel general de su brazo armado, las Brigadas Al Qasam, como asegura el Ejército israelí. "Testigos presenciales que estaban dentro de la clínica antes de la masacre refutaron categóricamente estas mentiras, confirmando que todos los que estaban dentro eran civiles, la mayoría mujeres y niños", recoge el comunicado.
"Se aplicaron numerosas medidas para mitigar el riesgo de herir a civiles, como el uso de vigilancia aérea e inteligencia habitual", aseguró el Ejército israelí en un comunicado. Es una frase que repite cuando sus bombardeos tienen por objetivo lugares protegidos por el derecho internacional humanitario, como escuelas u hospitales.Tras el comienzo de la guerra en Gaza, numerosas clínicas y escuelas gestionadas por la UNRWA se convirtieron en refugios improvisados para la población desplazada, y muchos han muerto en ataques israelíes contra las instalaciones. Israel acusa a la UNRWA de colaborar con Hamas, que gobierna el enclave, y ha matado a casi 300 de sus trabajadores en la Franja. Según la organización, al menos 742 personas han muerto en bombardeos de las fuerzas israelíes contra sus instalaciones en Gaza desde el comienzo de la guerra, según cifras recogidas a finales de marzo.
Una fosa común de trabajadores humanitarios
Mientras tanto, la ONU condenó la guerra sin límites emprendida por Israel en Gaza, tras el hallazgo en una fosa común de 15 socorristas en Rafah, muertos en un ataque israelí contra un convoy de emergencia. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo que está conmocionado por los ataques del ejército israelí y pidió una investigación completa, exhaustiva e independiente de todos los ataques contra trabajadores humanitarios, señaló su portavoz, Stéphane Dujarric. Guterres se mostró además "profundamente alarmado" por el nuevo balance de más de 1.000 personas muertas desde la reanudación de las operaciones militares israelíes, agregó el portavoz.
Durante una conferencia de prensa por video desde Gaza, el jefe de la Oficina de la ONU para Operaciones Humanitarias (OCHA), Jonathan Whittall, dijo que participar en la misión que condujo al descubrimiento de los 15 cadáveres fue una experiencia impactante. "Aún vestían sus uniformes, llevaban los guantes puestos y murieron mientras intentaban salvar vidas", afirmó. "Las ambulancias fueron alcanzadas una a una", detalló, describiendo los vehículos destruidos junto a la fosa común.
A estas muertes, se añaden otras 12 personas, incluidas mujeres y niños, que murieron en un ataque israelí contra una casa en Jan Yunis. Defensa Civil indicó en un comunicado que los muertos, cuyos cadáveres fueron recuperados tras el hecho, pertenecen a una misma familia.
La agencia oficial palestina WAFA informó además de cuatro muertos, incluida una niña, en un bombardeo el martes noche en la zona de Jan Yunis y también de Rafah. La niña murió en un ataque a una gran carpa que albergaba a personas desplazadas, mientras que las otras tres personas fallecieron en ataques aéreos en Rafah.
Las negociaciones
Hamas rechazó una propuesta de Israel de tregua por 40 días, que implicaría liberar a 11 rehenes vivos al inicio y la entrega de 16 cautivos muertos pasados diez días. Una fuente de Hamas en El Cairo informó a la agencia de noticias EFE del rechazo a la propuesta israelí, presentada a través de mediadores, que incluía un intercambio gradual de prisioneros y una tregua temporal en la Franja, donde las tropas israelíes continuarían presentes en algunas zonas, contrariamente a lo que quiere el grupo islamista.
La oferta israelí proponía, según la fuente, la liberación en una primera fase de 10 rehenes israelíes, además del rehén estadounidense-israelí Idan Alexander, a cambio de la puesta en libertad de prisioneros palestinos, en un alto el fuego de 40 días. De acuerdo a la propuesta, Israel estipulaba que Hamas debía proporcionar información sobre todos los prisioneros israelíes, vivos o muertos, en el quinto día de la tregua, y que en el décimo día se entregarán los cuerpos de 16 prisioneros israelíes. Durante el período de tregua se llevarían a cabo negociaciones para completar la siguiente fase del acuerdo.
La fuente en Egipto defendió una propuesta hecha recientemente por el grupo islamista a Israel de liberar a cinco rehenes vivos, incluido Alexander. De acuerdo con la misma fuente, Israel transmitió un mensaje advirtiendo que el rechazo de la oferta llevaría a operaciones terrestres ampliadas en Gaza, una mayor presión militar —incluida la toma de más territorio— y una escalada de ataques.
Fuente: Página12



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