El Congreso argentino le asesta una dura derrota a Milei y rechaza a sus dos candidatos para la Corte Suprema

MUNDO - ARGENTINAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias
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El Gobierno de Javier Milei jugó todas las cartas que tenía, y las que no también, para evitar que este jueves sesionara la Cámara de Senadores. Pero fracasó y esa fue la menor de sus derrotas. La principal fue que el Senado desestimó a los nombrados por el presidente para ocupar dos vacantes en la Corte Suprema de Justicia. El resultado de la votación fue lapidario: el juez Ariel Lijo fue rechazado por 43 votos contra 27 y el abogado Manuel García-Mansilla por 51 votos contra 20. La decisión de la Cámara alta, que no tiene precedentes en la democracia argentina, implica un duro golpe para las pretensiones del Gobierno y también un fuerte impacto institucional.

Milei no solo había propuesto el año pasado a Lijo y García-Mansilla, sino que, ante la falta de acuerdos en el Congreso, en febrero último los había designado por decreto, intentando saltear el debate parlamentario gracias a una cuestionada y desusada atribución del Ejecutivo. De hecho, García-Mansilla ya asumió en el máximo tribunal judicial y ahora, tras el voto negativo del Senado, están en duda su permanencia y la validez de su actuación. Lijo, en cambio, no pudo asumir porque la Corte rechazó su pretensión de mantener su cargo como juez federal.

El Gobierno ultra apostó todo a que no hubiera sesión en el Senado porque sabía que, si había quórum, su fracaso estaba garantizado gracias a la confluencia de la oposición más dura —el peronismo— y de sectores de las fuerzas dialoguistas —como el PRO del expresidente Mauricio Macri y la centenaria Unión Cívica Radical—. El quórum se alcanzó con lo justo, con 38 de los 72 senadores en sus bancas. El voto en contra de los senadores del PRO puso en evidencia el enojo de Macri con Milei, al que acusa de no corresponder con hechos el apoyo que siempre le ha dado en el Congreso.

La Constitución argentina establece que los cinco jueces de la Corte son nombrados por acuerdo del Senado a propuesta del Ejecutivo. Ante la producción de dos vacantes en el tribunal, Milei había propuesto en marzo de 2024 los nombres de Lijo, un cuestionado juez federal que acumula denuncias por mal desempeño y sospechas de corrupción, y de García-Mansilla, un abogado ultraconservador y antiabortista. El debate parlamentario se extendió durante todo el año, sin alcanzar los consensos para aprobarlos con la mayoría agravada requerida.

En ese contexto, Milei tomó una decisión que terminó costándole cara y provocó un amplio rechazo entre los senadores, que denunciaron un avasallamiento de las atribuciones del Poder Legislativo. El presidente ultra recurrió a una facultad del Ejecutivo para asignar funciones “en comisión”, durante un período acotado, en casos de urgencia y cuando el Congreso está en receso. Decretó entonces el nombramiento de García-Mansilla y Lijo en la Corte.

Una de las objeciones que terminaron sellando la derrota oficialista apuntó a que Milei propuso a dos hombres para integrar una Corte hoy formada por otros tres hombres. “Me resulta inadmisible acompañar una Corte sin mujeres”, advirtió al inicio de la sesión la senadora Guadalupe Tagliaferri, del PRO. Muchos legisladores y legisladoras compartieron el planteo.

Pero la objeción central se dirigió al decreto presidencial que buscó saltear la potestad del Senado para aprobar los pliegos de los jueces del máximo tribunal. “Si permitimos este mecanismo, no vamos a tener más jueces, vamos a tener empleados del Poder Ejecutivo”, señaló el radical Martín Lousteau, quien sostuvo, como muchos otros senadores, que el nombramiento de jueces “en comisión” es inconstitucional. “El Congreso tiene que prestar el acuerdo y los jueces tienen que tener independencia, porque si no no tienen imparcialidad”, coincidió luego el peronista José Mayans. “Si el presidente puede poner a los jueces que quiere, se acabó la república”, dijo.

Consumada la derrota, la respuesta del Gobierno fue doble. Hacia adentro responsabilizó a la vicepresidenta, Victoria Villarruel, que oficia como titular del Senado, por no haber impedido la sesión. Milei y Villarruel están abiertamente enfrentados y libran una batalla sorda. La vicepresidenta se desligó del debate en la Cámara y adujo que no participó porque, con Milei de viaje en Estados Unidos, cumple funciones ejecutivas. Hacia afuera, la respuesta oficial consistió en redoblar el ataque contra el Congreso. La Casa Rosada difundió un comunicado donde repudió la votación de los senadores: “Por primera vez en la historia, el Senado de la Nación ha rechazado pliegos propuestos por un presidente, por motivos meramente políticos y no por cuestiones de idoneidad, lo que evidencia una vez más que la Cámara alta es el refugio de la casta política”.

Desde Florida, mientras esperaba poder reunirse con Donald Trump, Milei se despachó con un mensaje en sus redes sociales. “¿Dónde están todos los que decían que yo tenía un pacto de impunidad con la ex presidente doblemente condenada? ¿Pedirán perdón todos los políticos y periodistas que afirmaron esa mentira ahora que dos sectores de la oposición pactaron voltear los dos jueces y Ficha Limpia en la misma sesión? Parece que el pacto era de aquellos preocupados por sus causas penales”, señaló, con alusiones a la exmandataria Cristina Kirchner y a la negativa del peronismo para tratar, en la próxima sesión del Senado, el proyecto que busca impedir que sean candidatos a cargos electivos quienes tengan una condena por corrupción.

En un año marcado por las elecciones legislativas, que comenzarán este mes en algunos distritos y se realizarán a nivel nacional en octubre, el resultado de la sesión del Senado deja abierto el interrogante sobre el respaldo político con que contará el Gobierno de Milei, en particular por su tensa relación con el PRO y Macri. El otro interrogante es institucional y se centra en la situación de García-Mansilla en la Corte Suprema. El Gobierno considera que su nombramiento por decreto tiene validez hasta noviembre, mientras que gran parte de la oposición advierte que debe apartarse del tribunal tras el rechazo parlamentario. Minutos después de la votación de los senadores, un juez dictó una medida cautelar para prohibirle a García-Mansilla intervenir en las causas que tramita la Corte.

Fuente: El País

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