
Cuenta atrás para el fuego amigo de los aranceles de Trump: llegó el ´Día de la Liberación´
EE.UU Edgardo Pinell*


Si ellos nos cobran, nosotros les cobramos», ha insistido en varias ocasiones el presidente de EE.UU., Donald Trump, con la idea de que los aranceles son el mecanismo adecuado para derribar o compensar las barreras comerciales que enfrentan los productos y servicios estadounidenses.


El presidente busca «reconfigurar la economía y recuperar el potencial manufacturero de EE.UU.» justificó ayer la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien al mismo tiempo aclaró que Trump busca «revisar las prácticas comerciales desleales» que considera perjudican actualmente a la economía estadounidense poniéndola en desventaja con sus competidores.
La guerra arancelaria impulsada por el líder republicano consiste en elevar sus aranceles sobre bienes y servicios extranjeros para igualar las barreras comerciales y fiscales —como el IVA europeo— que otras naciones imponen a los productos estadounidenses.
El romper barreras, igualar cargas impositivas o incluso eliminarlas es a lo que Trump llama el «Día de la Liberación» de EE.UU. La Casa Blanca espera con esta reconfiguración económica y arancelaria recuperar la competitividad de la industria nacional y atraer millones de dólares en inversión extranjera.
«Empezaríamos con todos los países, y veremos qué sucede», dijo Trump a los periodistas a bordo del Air Force One. Cuando le preguntaron hace unos días cuáles se verán afectados dijo que no sabía si serán «15 países, 10 o 15» y aseguró que «no hay un límite».
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, presentó a Trump ayer 1 de abril los detalles sobre la implementación del plan, pero no han trascendido los detalles. Sin embargo, lo que parece seguro es que su aplicación sea de manera «inmediata» y «permanente» según adelantó Leavitt.
Cuando se anunció esta medida en febrero, un funcionario de la Casa Blanca adelantó a EFE que uno de los sectores más afectados podría ser el automovilístico. En este sentido Leavitt subrayó ayer que «todo lo que se fabrique en Estados Unidos no pagará aranceles» y celebró que «las empresas están dispuestas a traer de nuevo sus fábricas a Estados Unidos».
Se teme que como parte del anuncio de esta noche, el arancel a los vehículos importados de la UE, actualmente del 2,5 %, pase al 27 %, con el argumento de equipararlo al 10 % de gravámenes que imponen los países de UE a las importaciones de coches, más el IVA comunitario, cuyo mínimo es del 17 %.
Ya el 4 de marzo, Trump impuso aranceles del 25 % a las importaciones de Canadá y México, pero estableció una moratoria de un mes para los productos de esos dos países cubiertos por el Tratado de Libre Comercio T-MEC, que incluye desde productos agrícolas hasta partes de automóviles o ciertos tipos de maquinaria.
Este 2 de abril podrían empezar a aplicarse de forma inmediata aranceles sobre esos productos, lo que en la práctica supondría el fin del tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)
Día de la «independencia» de Europa
En respuesta a los aranceles anunciados por Trump, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde dijo que este escenario debe llevar a Europa hacia su «independencia».
«Él [Trump] lo llama 'Día de la Liberación' en Estados Unidos pero yo lo veo como un momento en el que debemos decidir juntos cómo tomar mejor las riendas de nuestro destino y creo que es un paso hacia la independencia», declaró Lagarde el lunes a la radio francesa France Inter, haciendo hincapié en este «momento existencial para Europa».
«Para estar en una buena posición de negociación, debemos demostrar que no estamos listos para inclinarnos», agregó Lagarde. «Una guerra comercial solo crea perdedores», aseguró.
Según el BCE, en el primer año de guerra comercial, el Producto Interior Bruto (PIB) de los países de la Eurozona podría caer un 0,3% y, en caso de respuesta de la Unión Europea, un 0,5%.
Ayer, en un discurso en el Parlamento Europeo, Von der Leyen garantizó que Bruselas ha preparado «un plan sólido» con «contramedidas firmes» para contraatacar a los aranceles globales de Trump.
Von der Leyen señaló que los aranceles recíprocos del 25 % que quiere aplicar Trump «serán una pesadilla para todos los importadores estadounidenses» y añadió que «hoy en día, nadie necesita esto: ni Estados Unidos ni Europa».
*Para El Debate


Conmoción comercial mundial: Donald Trump impuso aranceles recíprocos generalizados en Estados Unidos






