Israel y Grecia firman el “Escudo de Aquiles” y refuerzan el equilibrio militar en el Mediterráneo

ISRAELAgencia Internacional de Noticias (AIN)Agencia Internacional de Noticias (AIN)

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El primer ministro Benjamin Netanyahu con los líderes de Grecia y Chipre, diciembre de 2025. Foto: Olivier Fitoussi/Haaretz

Resumen

  • Israel y Grecia ya firmaron el acuerdo de aproximadamente 3.000 millones de euros para desarrollar una red integrada de defensa aérea, antimisiles y contra drones.
  • El programa “Escudo de Aquiles” combina sistemas israelíes como David’s Sling, BARAK MX y SPYDER con las capacidades que ya posee Grecia.
  • Atenas refuerza su capacidad de disuasión frente a Turquía, en medio de las persistentes disputas territoriales y estratégicas entre ambos países.
  • Israel consolida con este acuerdo su posición como proveedor de tecnología militar avanzada para Europa, especialmente en materia de defensa aérea.
  • El sistema incorporará radares, una estructura nacional de comando y control y distintas capas de interceptación para responder a amenazas diversas.
  • El proyecto también profundiza la cooperación estratégica entre Israel y Grecia en el Mediterráneo oriental y contempla una importante participación de la industria griega.

Israel y Grecia ya pusieron la firma.

El denominado “Escudo de Aquiles” dejó de ser un proyecto sobre el papel y pasó a la etapa de ejecución, luego de que ambos países suscribieran este lunes en Tel Aviv un acuerdo de defensa por aproximadamente 3.000 millones de euros.

El convenio establece que Israel construirá para Grecia una red integrada y multicapa destinada a enfrentar misiles balísticos, aeronaves, drones y otras amenazas aéreas. El Ministerio de Defensa israelí confirmó que se trata de la primera vez que suministra a otro país una arquitectura defensiva completa capaz de responder a un abanico tan amplio de amenazas.

El acuerdo fue firmado por el director general del Ministerio de Defensa israelí, Amir Baram, y su contraparte griega, Ioannis Bouras, en una ceremonia realizada en la sede del organismo en Tel Aviv. Grecia, por su parte, confirmó que el programa comienza inmediatamente.

Ya no se trata de una promesa de compra. Grecia está comenzando a construir una nueva arquitectura de defensa con tecnología israelí.

Atenas mira al Egeo y a Turquía

Aunque Grecia y Turquía forman parte de la OTAN, la relación entre ambos países continúa atravesada por fuertes disputas territoriales y estratégicas.

El mar Egeo, las islas, las fronteras marítimas y el conflicto de Chipre forman parte de una larga lista de cuestiones que mantienen la tensión entre Atenas y Ankara.

En ese escenario, Grecia busca elevar sustancialmente su capacidad de disuasión.

La expansión militar turca durante los últimos años, con especial desarrollo en drones, misiles y sistemas de combate de fabricación nacional, obliga a Atenas a reforzar sus capacidades.

El “Escudo de Aquiles” responde precisamente a esa necesidad.

Grecia quiere que cualquier eventual amenaza sobre su territorio encuentre varias líneas de defensa antes de alcanzar un objetivo.

Una defensa de varias capas

El acuerdo incorpora tres sistemas israelíes principales.

El primero es David’s Sling, desarrollado por Rafael, destinado a enfrentar amenazas de mayor alcance, incluidos misiles balísticos, misiles de crucero y cohetes pesados.

El segundo es BARAK MX, producido por Israel Aerospace Industries, capaz de interceptar diferentes tipos de aeronaves, drones y misiles a distintas distancias y alturas.

El tercero es SPYDER, también de Rafael, un sistema móvil pensado especialmente para enfrentar aeronaves de baja altura, drones y municiones merodeadoras.

La nueva estructura se integrará además con los sistemas Patriot que Grecia ya posee, formando una red defensiva mucho más amplia.

La lógica es clara: no depender de una sola arma ni de una única línea de protección.

El cerebro estará en el comando y control

El proyecto no consiste simplemente en instalar baterías de misiles.

Uno de los componentes centrales será una nueva estructura nacional de comando y control que permitirá reunir la información proveniente de los diferentes radares y sistemas defensivos.

La arquitectura estará acompañada por capacidades de procesamiento e inteligencia artificial destinadas a analizar las amenazas y ayudar a determinar cuál es el interceptor más adecuado para cada objetivo.

También se incorporarán radares multifunción MMR de ELTA, perteneciente a Israel Aerospace Industries.

La intención es que Grecia pueda obtener una imagen aérea mucho más completa y responder con mayor rapidez ante ataques simultáneos.

El desafío de los drones

Los drones cambiaron la forma de entender la guerra.

Son relativamente baratos, pueden ser lanzados en grandes cantidades y obligan a los sistemas defensivos a detectar y clasificar numerosos objetivos en períodos muy breves.

Por eso, el “Escudo de Aquiles” también incorpora una respuesta específica contra este tipo de amenazas.

En paralelo al acuerdo principal, Israel y Grecia firmaron otro convenio por 26 millones de euros para la adquisición de sistemas Drone Dome, destinados a combatir drones hostiles.

Para Grecia, la protección contra ataques masivos de drones se vuelve especialmente importante debido a la extensión de su territorio insular y a la cercanía con zonas de potencial conflicto.

Israel convierte experiencia militar en tecnología de exportación

Para Israel, el acuerdo representa una nueva expansión de su industria de defensa.

David’s Sling, BARAK MX, SPYDER y los sistemas de radar que formarán parte de la arquitectura griega son productos desarrollados durante años por empresas israelíes y por organismos de defensa.

Pero existe algo todavía más importante: muchos de esos sistemas fueron perfeccionados frente a amenazas reales.

La experiencia acumulada por Israel frente a misiles, drones y ataques combinados se convirtió en uno de los principales activos de su industria militar.

Y ahora Grecia compra precisamente esa experiencia convertida en tecnología.

Grecia también gana industria

El acuerdo no significa únicamente dinero que sale de Atenas y llega a Israel.

Grecia consiguió incorporar a su industria nacional al proyecto.

Según el Ministerio de Defensa griego, 19 empresas griegas ya participan en los procesos vinculados con el programa, mientras que el esquema contempla una amplia participación del sector tecnológico y de defensa local.

El objetivo es que Grecia no quede simplemente como comprador de equipamiento extranjero, sino que pueda desarrollar capacidades propias de producción, mantenimiento y tecnología.

El programa tiene además un horizonte de implementación de aproximadamente 35 meses, con entregas progresivas de los distintos componentes.

Israel, Grecia y un Mediterráneo que cambia

El acuerdo profundiza una relación que excede largamente lo comercial.

Israel y Grecia vienen construyendo una asociación estratégica cada vez más estrecha en el Mediterráneo oriental, con cooperación en materia militar, tecnológica y de seguridad.

A ese esquema se suma Chipre, formando un triángulo de países con intereses crecientemente convergentes frente a los cambios geopolíticos de la región.

Mientras Turquía incrementa sus capacidades militares y busca ampliar su influencia regional, Grecia responde fortaleciendo su alianza tecnológica con Israel.

El resultado es un nuevo equilibrio.

Europa necesita tecnología israelí

El caso griego tampoco aparece aislado.

Alemania ya incorporó el Arrow 3 israelí a su arquitectura de defensa antimisiles, mientras Finlandia eligió David’s Sling para reforzar su capacidad frente a amenazas de misiles.

La tendencia es evidente: cuando Europa analiza sus necesidades de defensa, la tecnología israelí ocupa cada vez más espacio.

Puede existir una fuerte discusión política sobre Israel en distintos países europeos. Pero cuando llega el momento de proteger el territorio, la lógica cambia.

Los gobiernos necesitan sistemas que funcionen.

Y la industria israelí tiene una ventaja difícil de ignorar: una experiencia operacional acumulada durante años frente a amenazas concretas.

Un nuevo escenario militar

El “Escudo de Aquiles” ya está en marcha.

Grecia comienza a construir una red que combina radares, inteligencia, comando y control, misiles interceptores y sistemas especializados contra drones.

Israel obtiene un importante contrato, amplía su presencia en Europa y fortalece su relación con un socio estratégico del Mediterráneo oriental.

Grecia, por su parte, busca cerrar vulnerabilidades y elevar el costo de cualquier eventual agresión.

La guerra moderna ya no se define solamente por quién tiene más aviones, barcos o soldados. También se define por quién puede detectar primero, reaccionar más rápido y neutralizar una amenaza antes de que llegue al objetivo.

Y eso es exactamente lo que Grecia acaba de comenzar a construir con Israel.

El “Escudo de Aquiles” ya no es un proyecto: es un acuerdo firmado y una nueva pieza del tablero militar del Mediterráneo.

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