España, sumida en una guerra de alquileres por menor oferta, más burocracia y reformas nocivas

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Localizar alquileres en España a buen precio y con rapidez quedó en el pasado. La nación europea está sumida en una escasez de viviendas que dispara los cánones de arrendamiento hasta los 1550 euros mensuales —25 % a 30 % más en un año—  y genera disputas entre más de 200 interesados por cada unidad disponible en Madrid.

La población distribuida en distritos exclusivos, así como en comunidades de clase media y baja de la capital, vive la misma realidad: una menor oferta de inmuebles frente a una demanda en crecimiento que sigue sin ser atendida, sumado a las inminentes reformas a la ley de alquileres que ya se aprobó en España en 2022. Estas nuevas medidas otorgarán a los inquilinos potestad para realizar obras sin permiso en la propiedad, si no reciben respuesta.

La suma de factores lleva los alquileres en Salamanca por encima de los 2200 euros al mes, mientras que en Chamberí y Chamartín rondan los 2000 euros. En Centro y Retiro, The Objective publica que los alquileres se sitúan entre los 1800 y los 1900 euros mensuales. En Carabanchel y Latina, en cambio, los montos varían entre 900 y 1000 euros mensuales.

Déficit sin mitigación
Salir de esos precios parece inviable cuando el Banco de España calcula que existe un déficit acumulado cercano a las 750.000 viviendas. La entidad atribuye la brecha a que la creación de hogares superó la construcción residencial, especialmente en seis provincias: Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, Murcia y Málaga. En ellas se concentra la mitad de la escasez.

Ninguna iniciativa logra mitigar el problema si se considera que el año pasado se crearon alrededor de 240.000 nuevos hogares, mientras que el número de viviendas terminadas se situó en unas 92.000 unidades, un 9 % menos que en 2024.

Incluso, el precio del metro cuadrado se ha disparado un 81 % en la última década, frente al 54 % registrado en la zona euro, tras alcanzar un máximo histórico de 2315 euros, cifra que rebasa los 2100 euros de 2008. En Madrid la situación es peor: el precio supera los 4000 euros, mientras que Baleares arroja 3900 euros por metro cuadrado. En tercer lugar se sitúa Guipúzcoa, donde el metro cuadrado alcanza los 3400 euros.

La Asociación de Promotores Constructores de España (APCE) se defiende con datos. Alega que las licencias para comenzar las edificaciones demoran entre 18 y 24 meses. El lapso merma cualquier modelo de negocio, pues cada mes de retraso penaliza su TIR (Tasa Interna de Retorno). A ello agregan la escasez de suelo finalista —urbanizable—, la falta de mano de obra, las regulaciones políticas y la inseguridad jurídica.

Retroceso con el socialismo
Con el alza de los alquileres y el déficit de vivienda que arrastra el Gobierno de Sánchez, reaparecen en España las llamadas «chabolas»: alojamientos improvisados instalados en terrenos no urbanizados y en las periferias de las ciudades.

En las afueras de Madrid, Barcelona o Valencia son visibles. En ellas residen ciudadanos con empleo, pero sin capacidad para acceder al mercado residencial convencional. Las estadísticas más recientes no solo reportan 37.000 personas en esta situación, sino que además revelan que en la última década el número aumentó 25 %. De hecho, Níjar es considerada el «kilómetro cero» de este fenómeno al contabilizar 3.500 asentamientos.

Es una crisis. Las llamadas a la línea 047 que dispuso Sánchez para «ofrecer atención telefónica sobre programas de vivienda, asesoramiento y acompañamiento jurídico frente a los abusos del mercado» lo demuestran. Desde enero, la plataforma acumula 10.000 consultas en 8.500 llamadas.

Los contactos equivalen a una media de 100 llamadas al día y seis de cada diez buscan gestionar ayudas al alquiler. Era predecible cuando 28.000 millones de euros se transfirieron de inquilinos a caseros en España en 2025. La cifra ya supone alrededor de 1,6 % del PIB.

Viviendas propias más caras a corto plazo
Dejar de alquilar una vivienda para optar por una propia en España a corto plazo implicará costos adicionales. Para los próximos tres años, entidades financieras como CaixaBank, BBVA y Sabadell proyectan alzas interanuales acumuladas en la compraventa de inmuebles que oscilan entre 12,5 % y 18,5 %.

Sin embargo, esas estimaciones solo contemplan un «escenario base con probabilidad de al menos el 60 %», en el que se incluyeron variables como el desempleo, los tipos de interés y los precios inmobiliarios para cubrirse del riesgo de impago.

El mercado ya reacciona. La compraventa de viviendas está estancada. Si bien en junio subió 1,6 % respecto del mismo mes de 2025 y rompió una tendencia de cinco meses consecutivos de descensos, con 59288 operaciones —la mayor cifra en un mes de junio desde 2007—, un incremento mayor está descartado.

Fuente: PanamPost

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