Estados Unidos buscará profundizar el aislamiento económico de Irán en las conversaciones financieras del G20 la próxima semana

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El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, buscará reforzar la presión económica sobre Irán durante la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20, que se celebrará la próxima semana en Asheville, Carolina del Norte, en un contexto marcado por la guerra en Medio Oriente y las tensiones comerciales.

Los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de las principales economías del mundo se reunirán el lunes y martes en esa ciudad montañosa de Carolina del Norte. El encuentro será uno de los primeros de una serie de reuniones ministeriales del G20 previstas para este año y servirá como antesala de la cumbre de líderes que el presidente estadounidense, Donald Trump, prevé organizar en diciembre en Florida.

Un funcionario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó el jueves que Washington utilizará las conversaciones de Asheville para insistir ante los integrantes del G20 sobre la necesidad de cumplir las sanciones estadounidenses contra Irán.

El objetivo de la administración Trump será aumentar la presión sobre Teherán y limitar sus ingresos y vínculos económicos internacionales, en medio de la guerra en Medio Oriente. Según el funcionario, Bessent realizará pedidos directos a sus pares durante reuniones bilaterales.

La fuente, citada por AFP, no precisó con qué ministros mantendrá esos encuentros ni aclaró si entre ellos estará su homólogo de China, país que representa un punto central para la estrategia estadounidense contra Irán debido a su papel como principal comprador del petróleo iraní.

Bessent expuso en los últimos meses planes para aislar económicamente a Irán, con una ampliación de las amenazas de sanciones secundarias contra empresas y países que mantengan determinadas relaciones comerciales con Teherán. El secretario del Tesoro también advirtió sobre consecuencias severas para los países que no se sumen a la campaña estadounidense.

La presión sobre China constituye uno de los principales desafíos para Washington, ya que el país asiático es el principal comprador del crudo iraní. La cuestión adquiere especial relevancia ante la prevista cumbre de septiembre entre Trump y el líder chino, Xi Jinping.

El G20 está integrado por 19 países, la Unión Europea y la Unión Africana. El grupo fue creado a raíz de la crisis financiera asiática de 1997-1998 con el objetivo de promover la estabilidad económica y financiera internacional.

La presidencia estadounidense del G20 durante este año también introdujo cambios en la composición de las reuniones. Sudáfrica quedó excluida bajo la presidencia de Estados Unidos, mientras que Washington invitó a Polonia a ocupar un lugar en la mesa.

Además de las sanciones contra Irán, los funcionarios estadounidenses buscarán abordar otros asuntos económicos durante la reunión de Asheville, entre ellos el exceso de capacidad industrial, el fortalecimiento del crecimiento económico y la creación de cadenas de suministro más confiables para recursos críticos, como la energía.

Las reuniones del G20 ampliaron con el paso de los años su agenda hacia cuestiones como el cambio climático y la salud global. Sin embargo, analistas anticipan que Estados Unidos impulsará este año un enfoque centrado en los asuntos económicos fundamentales.

El encuentro se desarrollará además en un momento de tensión sobre el papel de Estados Unidos en la economía mundial. Las preocupaciones sobre el nivel de deuda estadounidense aumentaron, mientras que los aranceles impulsados por Trump contra competidores comerciales y aliados tradicionales, entre ellos Canadá, deterioraron las relaciones económicas.

A ese escenario se suma el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre la economía internacional. Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero provocaron un conflicto regional que afectó los mercados energéticos y elevó los costos de la energía.

La situación también genera dudas sobre la capacidad del G20 para mantener una posición común frente a las principales disputas económicas y geopolíticas.

La política de sanciones contra Irán, las amenazas dirigidas a países que mantienen vínculos comerciales con Teherán y las disputas comerciales de Estados Unidos con sus socios colocan al grupo ante posiciones divergentes.

Fuente: Infobae

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