

Sanae Takaichi expresó su “profunda tristeza” por las inundaciones en Nepal y pidió localizar a cinco japoneses desaparecidos
MUNDO
MIRIAM ZIMERMAN

Sanae Takaichi, primera ministra de Japón, manifestó este jueves su “profunda tristeza” por la riada que afectó a Nepal y al Tíbet (China), una tragedia que dejó al menos 160 muertos y más de 800 desaparecidos según el balance oficial. La jefa de Gobierno solicitó a las autoridades locales que intensifiquen la búsqueda de cinco ciudadanos japoneses cuyo paradero permanece desconocido.
“Los medios locales han informado que hay cinco japoneses desaparecidos, por lo que estoy muy preocupada. Respecto a estos cinco compatriotas, la Embajada de Japón en el lugar intentó contactarlos sin éxito y solicitó su búsqueda”, expresó la mandataria en redes sociales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores nipón informó que las cinco personas desaparecidas se encontraban de vacaciones en la zona y se cree que participaban en una excursión al momento de la riada. La Embajada de Japón en Nepal conformó un grupo de trabajo local, mientras que la sede central del ministerio creó otro equipo para garantizar la seguridad de los residentes y turistas japoneses en la región afectada.


La riada impactó de manera severa el distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal, donde el caudal alcanzó las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, próximas a uno de los principales pasos terrestres hacia el Tíbet. La Policía de Nepal reportó a las 23:05 hora local (17:20 GMT) la recuperación de 162 cadáveres en las zonas afectadas por el desbordamiento del río Bhote Koshi. En el lado chino, las autoridades confirmaron tres muertes adicionales.
Las inundaciones repentinas causaron daños severos en la infraestructura local, con al menos 80 puentes afectados (35 vehiculares y 45 colgantes), así como en unos 40 kilómetros de carreteras, proyectos hidroeléctricos y otras instalaciones, lo que dificultó las tareas de rescate en varias áreas.
Las imágenes muestran el río Trishuli en Nepal desbordado.
Más de 500 personas continúan desaparecidas en Nepal tras la riada, según confirmó a la agencia EFE el portavoz de la Policía de la provincia de Bagmati, Rajendra Prasad Dhamala. Esta cifra no incluye a los 558 desaparecidos reportados en territorio chino, ya que, por el momento, no existe un equipo de coordinación transfronterizo para unificar los datos. Imágenes de cámaras de seguridad muestran que una de las zonas más afectadas es el puesto fronterizo entre Nepal y China.
Entre los desaparecidos en Nepal se encuentran 28 agentes de puestos fronterizos del distrito de Rasuwa; solo 36 de los 64 efectivos asignados han podido ser localizados. Las administraciones locales reciben reportes constantes de comunidades en distritos como Dolakha, Ramechhap o Madhesh sobre decenas de vecinos trasladados a Rasuwa por trabajo o peregrinación, de quienes no se tiene noticia.
La Policía nepalí informó que 3.318 efectivos están desplegados en las zonas afectadas para realizar labores de rescate, mientras que decenas de heridos permanecen hospitalizados, la mayoría en centros médicos de la capital.
En el lado chino, el número de desaparecidos tras la riada en el condado tibetano de Gyirong subió a 558, incluidos 260 extranjeros, informó el medio estatal CCTV. En China, la cifra oficial de fallecidos se mantiene en tres y los equipos de emergencia han evacuado a más de 360 residentes a áreas seguras.
Este video presenta una secuencia de cinco imágenes satelitales que documentan el impacto de una inundación repentina en la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet.
Las operaciones de auxilio en toda la región siguen siendo difíciles debido a graves daños en la red de carreteras, riesgo de nuevos desprendimientos por mal tiempo y fallas en los sistemas de comunicaciones. Los equipos de rescate continuaron las labores en medio del lodo y el fango, buscando sobrevivientes tras las inundaciones que sepultaron las plantas bajas de edificios de varias alturas. El Ministerio de Turismo de Nepal reportó que 468 turistas, de los cuales 393 son extranjeros, seguían desaparecidos un día después del desastre.
La historiadora ambiental Ruth Gamble, de la Universidad La Trobe, describió la avalancha de lodo y escombros como “un tsunami tierra adentro, que recorrió casi 170 kilómetros por el valle de Bhote Koshi hasta el centro de Nepal”. Gamble explicó que se trata de “una ruta popular para los turistas internacionales que viajan de Katmandú a Lhasa”. David Fisher, responsable en Nepal de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), afirmó que “pueblos enteros y zonas de mercado han quedado arrasados” debido al impacto de la catástrofe.
(Con información de EFE y AFP)
Fuente: Infobae















