India: la policía reprimió con gases una masiva protesta estudiantil contra el gobierno de Modi

ASIAAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

varias-personas-participan-en-una-protesta-que-2K54HXGLJ5EHNAJAH3E7SDOL6U

La policía de Nueva Delhi utilizó gases lacrimógenos para dispersar a miles de manifestantes estudiantiles que intentaban marchar hacia el Parlamento para exigir la renuncia del ministro de Educación, en medio de una creciente tensión entre el movimiento juvenil Cucaracha y el gobierno del primer ministro Narendra Modi.

El operativo ocurrió luego de que una multitud intentara superar las barricadas de seguridad instaladas en el centro de la capital india, en uno de los mayores enfrentamientos registrados hasta ahora desde el inicio de la campaña contra las autoridades nacionales.

A pesar de la intervención policial, varios grupos de manifestantes lograron continuar su avance hacia el Parlamento, aunque en pequeños contingentes debido al fuerte dispositivo de seguridad desplegado en la zona.

El portavoz del Partido Janta Cucaracha, Saurav Das, denunció una “represión brutal” contra “manifestantes pacíficos”. En respuesta, la Policía de Delhi aseguró que la marcha no contaba con autorización oficial y justificó las restricciones por motivos de seguridad durante la sesión parlamentaria del monzón.

La protesta se concentró inicialmente en Jantar Mantar, un espacio habilitado para manifestaciones ubicado a pocos kilómetros del Parlamento. Allí se reunieron estudiantes, profesionales y familias, mientras la movilización crecía con el paso de las horas y ocupaba calles cercanas.

Muchos participantes llegaron preparados para una jornada extensa, con mochilas que contenían agua y alimentos. Entre banderas nacionales y cánticos contra el ministro de Educación y el gobierno de Modi, los manifestantes reclamaron cambios en el sistema educativo y mayor transparencia institucional.

Un movimiento juvenil que ganó fuerza en India

El movimiento Cucaracha surgió en mayo después de que el presidente del Tribunal Supremo utilizara ese término para referirse a algunos jóvenes desempleados durante una audiencia no relacionada con las protestas. Sus seguidores adoptaron la expresión de manera irónica y la transformaron en una bandera de protesta que rápidamente ganó apoyo en redes sociales.

La movilización tomó mayor impulso tras varias filtraciones de exámenes de ingreso a universidades de medicina y concursos para empleos públicos, situaciones que provocaron indignación entre estudiantes y familias.

El conflicto también aumentó luego de que la policía trasladara al hospital al activista Sonam Wangchuk, quien llevaba adelante una huelga de hambre en reclamo de reformas educativas.

Los manifestantes permanecen instalados desde hace aproximadamente un mes en Jantar Mantar y distintos grupos estudiantiles se sumaron a la protesta y al ayuno impulsado por Wangchuk.

Las principales demandas incluyen la salida del ministro de Educación Dharmendra Pradhan, una reforma profunda del sistema de exámenes y compensaciones para las familias de estudiantes que murieron por suicidio tras las filtraciones de pruebas.

Primer acercamiento del gobierno de Modi

Hasta ahora, el gobierno de Narendra Modi había mantenido una postura firme frente al movimiento. El ministro Pradhan había acusado a los manifestantes de actuar contra los intereses del país, mientras otros funcionarios reconocieron algunas preocupaciones pero descartaron abrir negociaciones formales.

Sin embargo, la situación tuvo un giro el lunes, cuando representantes del movimiento mantuvieron una reunión con el ministro de Salud, J.P. Nadda, en lo que fue interpretado como el primer acercamiento público del Ejecutivo hacia los líderes de la protesta.

Saurav Das, quien participó del encuentro, aseguró que presentó las principales exigencias del movimiento, incluida la renuncia o destitución inmediata del ministro de Educación.

Por su parte, Sonam Wangchuk pidió autorización para abandonar temporalmente el hospital y participar de la movilización. En una nota escrita a mano, afirmó que sólo finalizaría su huelga de hambre si el gobierno asumía responsabilidades por los fallos del sistema educativo, las filtraciones de exámenes o permitía que los manifestantes llevaran sus reclamos directamente al Parlamento.

Un desafío político para Modi

Las protestas representan uno de los desafíos públicos más importantes contra el gobierno nacionalista hindú de Modi durante su tercer mandato.

La movilización recibió el respaldo de sectores opositores, activistas por los derechos civiles y algunas figuras de Bollywood, quienes cuestionaron la respuesta oficial frente a los reclamos estudiantiles.

Los manifestantes sostienen que durante los últimos años se redujo el espacio para la crítica pública y denuncian que el gobierno respondió a distintas protestas con detenciones de activistas y operativos policiales.

“Este sistema podrido se niega a actuar. No puede ver el dolor de los estudiantes y por eso tanta gente se ha unido a este movimiento”, expresó Jyoti Rajput, una de las participantes de la protesta.

Para muchos jóvenes, la movilización dejó de ser únicamente una protesta educativa y se transformó en un reclamo más amplio por transparencia, responsabilidad política y capacidad de respuesta del gobierno.

Sneha Eppili, una manifestante de 26 años, resumió el sentimiento de parte de los participantes: “Voté por este gobierno, así que creo que tiene que rendir cuentas y responder a nuestras preguntas. Ese es el derecho humano básico que merezco”.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto