EEUU incauta otro buque petrolero en el Caribe que operaba «desafiando la cuarentena» de Trump

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El Departamento de Guerra de Estados Unidos, encabezado por Pete Hegseth, anunció la incautación del buque Aquila II, una embarcación presuntamente vinculada al transporte de crudo venezolano que, según Washington, violaba las restricciones impuestas por la Casa Blanca en el Caribe.

Tras una persecución que comenzó en esa región, fuerzas militares estadounidenses interceptaron y abordaron el petrolero, al que acusaron de operar “en desafío” a la cuarentena establecida por el presidente Donald Trump para buques sancionados.

“El Aquila II huyó y nosotros lo seguimos. El Departamento de Guerra rastreó y cazó este buque desde el Caribe hasta el océano Índico”, señalaron autoridades, subrayando el alcance de la operación.

La captura se suma a una serie de incautaciones que se han vuelto frecuentes desde principios de diciembre, cuando Estados Unidos intensificó la presión contra el régimen chavista venezolano mediante sanciones económicas, ataques a embarcaciones sospechosas de tráfico ilícito y amenazas militares. En ese período, Washington ha tomado control de al menos seis petroleros relacionados con Venezuela.

La primera operación se anunció el 10 de diciembre, cuando Trump informó la incautación del Skipper —antes llamado Adisa—, un gran buque que transportaba crudo venezolano y que había sido sancionado por facilitar el comercio de petróleo para Hezbollah y la Fuerza Quds iraní. Diez días después, un segundo petrolero con bandera panameña fue interceptado mientras se dirigía a Asia.

El 7 de enero, ya tras la captura de  Nicolás Maduro, Estados Unidos incautó el Bella 1, un buque con bandera rusa vinculado a una “flota fantasma” dedicada al transporte ilícito de petróleo. Ese mismo día también se reportó la toma de otra embarcación en el Caribe.

La ofensiva continuó el 9 de enero con la incautación del Olinda, que había salido de Venezuela sin autorización, y el 15 de enero con el Veronica, coincidiendo con la primera venta de petróleo venezolano realizada por Washington, valorada en 500 millones de dólares.

Las autoridades estadounidenses reiteraron que solo el petróleo coordinado “de forma adecuada y legal” podrá salir de Venezuela, dejando claro que la estrategia busca impedir que los recursos energéticos del país lleguen a otros mercados sin supervisión.

Fuente: PanamPost

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