



Aunque el cartel de la Universidad de Buenos Aires decía “Congreso Educativo Nacional”, lo cierto es que se trató de un acto político partidario. Como todos los anteriores donde las universidades nacionales y provinciales le prestan el escenario a Cristina Fernández de Kirchner para decir lo que tenga ganas en ese momento, según la coyuntura política.


Entre los sinsentidos usuales, las quejas por la prohibición de ingreso a los Estados Unidos y el enfrentamiento con el presidente Javier Milei, CFK se guardó un dardo para sus “compañeros” peronistas. Mencionando cada provincia donde se encuentran los legisladores dialoguistas con el oficialismo, la expresidente aseguró que sin la colaboración de ciertos diputados del PJ, el gobierno no contaría con el “cheque en blanco” que tendría por estos días.
Kirchner se refiere a la habilitación para la negociación con el FMI, que fue avalada por el parlamento vía un Decreto de Necesidad y Urgencia que requería la aprobación de una sola cámara. En este caso, salió vía diputados. En el texto aprobado no está la cuestión técnica, que quedará en manos del Poder Ejecutivo y la negociación con el organismo. Por esto CFK hace referencia al supuesto “cheque en blanco”.
Sin embargo, hay que destacar varias cuestiones como para darle algo de contexto al asunto. Para empezar, a diferencia de todos los acuerdos previos, esta vez, Argentina no está yendo desesperada a conseguir divisas para frenar una corrida o como para poner paños fríos en medio de un descalabro fiscal. Se trata de un desembolso que contribuirá a consolidar el balance del banco central, con la finalidad de salir de forma más sólida del control de cambios. También hay que recordar que en el pasado estos temas no solían pasar por el Congreso, por lo que el peronismo no ha tenido ni la delicadeza de acudir al parlamento, en varios de sus acuerdos con el FMI.
Pero, sin ningún lugar a dudas, la hipocresía del kirchnerismo con respecto al poder discrecional que supuestamente maneja Milei tiene que ver con la figura conocida como los “superpoderes”. Vale recordar que, en el marco de la Ley Bases aprobada, el Poder Ejecutivo consiguió por un tiempo limitado ciertas atribuciones, que se están utilizando en el marco del ministerio de Desregulación de Federico Sturzenegger.
Paradójicamente, los “superpoderes” se están utilizando para limitar los “poderes” del Poder Ejecutivo. Es decir, eliminar atribuciones, secretarías y dependencias que antes eran parte del capital político del presidente de turno. Resumiendo, los “superpoderes” en el gobierno libertario se usan para reducir el poder del mismo Estado. Sin embargo, la oposición acusa a Milei de comportarse como un “dictador”. Algo que no reviste el más mínimo sentido.
Aunque muchos ya ni lo mencionan, lo cierto es que en el kirchnerismo también había “superpoderes” en el marco del Ejecutivo. Pero en ese caso lo que se hacía era considerablemente diferente. Por ejemplo, el jefe de Gabinete reasignaba las partidas presupuestarias durante el año como el gobierno quería. Es decir, la aprobación de la ley de presupuesto era absolutamente irrelevante. Aunque la Constitución Nacional califica como de “infames traidores a la Patria” a los funcionarios del PEN que se atribuyan funciones legislativas, así gobernó el kirchnerismo, que hoy se rasga las vestiduras y hace referencia a inexistentes “cheques en blanco”. Como si no fueran ellos los responsables del descalabro monetario que requiere de estos préstamos como para salir del desastre que dejaron Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
Fuente: PanamPost




El Presidente Argentino Javier Milei le concedió un reportaje a The Washington Post




