Perú en vilo: Keiko Fujimori aventaja por un margen mínimo a Roberto Sánchez y crece la incertidumbre

AMÉRICA LATINAAgencia Internacional de Noticias (AIN)Agencia Internacional de Noticias (AIN)

RASV42QPEJGA5PF5SHXT7UOQKA

Perú atraviesa horas decisivas. Con las urnas ya cerradas y los primeros sondeos a boca de urna difundidos, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, aparece con una ventaja mínima sobre Roberto Sánchez, postulante de Juntos por el Perú, en una segunda vuelta presidencial que podría definirse voto a voto.

Los resultados preliminares reflejan un escenario de virtual empate técnico, con una diferencia tan estrecha que la incertidumbre se ha convertido en la principal protagonista de la noche electoral. Mientras ambos espacios políticos siguen de cerca el avance del escrutinio, millones de peruanos esperan conocer quién será el próximo presidente de la República.

La pregunta que domina el debate público es inevitable: ¿qué sucede si la diferencia entre ambos candidatos es mínima?

La respuesta se encuentra en la Ley Orgánica de Elecciones (Ley N.° 26859), que establece con claridad las reglas para la elección presidencial. Según el artículo 17 de la norma, el presidente y los vicepresidentes son elegidos mediante sufragio directo, secreto y obligatorio, y los votos en blanco y nulos no son considerados para determinar al ganador. El cálculo se realiza únicamente sobre los votos válidos emitidos.

Sin embargo, en una segunda vuelta como la celebrada este domingo, la definición es aún más simple. El artículo 18 establece que resulta electo el candidato que obtenga más votos válidos que su rival. No existe un porcentaje mínimo ni una diferencia determinada para consagrarse ganador. Un solo voto de ventaja puede ser suficiente para alcanzar la Presidencia de la República.

Por ese motivo, cuando la distancia entre los candidatos es reducida, cada mesa de votación, cada acta y cada sufragio adquieren una importancia decisiva.

En ese contexto aparecen las denominadas actas observadas. Se trata de documentos electorales que presentan inconsistencias numéricas, errores materiales, ausencia de firmas o dificultades de lectura. Estas actas no ingresan automáticamente al conteo oficial y deben ser analizadas por los Jurados Electorales Especiales (JEE), organismos encargados de revisar y resolver cada caso.

La experiencia reciente demuestra que estas situaciones pueden prolongar la definición durante varios días. En elecciones anteriores, miles de actas observadas obligaron a un exhaustivo proceso de revisión que mantuvo en suspenso los resultados finales durante semanas.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) continuará publicando avances del escrutinio conforme reciba las actas válidas. Sin embargo, esos datos no constituyen el resultado definitivo. La última palabra la tiene el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), organismo que debe proclamar oficialmente al ganador una vez resueltas todas las observaciones y eventuales apelaciones.

Por ello, aunque los sondeos muestran una leve ventaja de Keiko Fujimori, todavía no existe un ganador oficial. La diferencia es tan ajustada que cualquier variación en el conteo podría resultar determinante.

La historia electoral reciente de Perú ofrece antecedentes que alimentan la cautela. En las elecciones de 2016 y 2021, la propia Fujimori perdió la Presidencia por márgenes muy reducidos, inferiores a los 45.000 votos, en procesos marcados por la polarización política y extensas revisiones de actas.

Ahora, una vez más, el país parece encaminado a una definición ajustadísima. Mientras la candidata de Fuerza Popular mantiene una leve ventaja en los primeros datos conocidos, Roberto Sánchez conserva expectativas de revertir la tendencia a medida que avance el conteo oficial.

Con un país dividido prácticamente en dos mitades y una diferencia que podría medirse en apenas unos miles de votos, Perú se prepara para una larga espera. La democracia peruana ya tiene reglas claras para resolver un resultado tan estrecho. Lo que todavía no tiene es una respuesta definitiva sobre quién ocupará el Palacio de Gobierno a partir del próximo 28 de julio.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto