

El programa nuclear iraní traba las negociaciones entre Estados Unidos y Teherán
MUNDO
Agencia 24 Noticias

Las diferencias entre Estados Unidos e Irán sobre el futuro del programa nuclear iraní se transformaron en el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto en Medio Oriente.
Mientras el presidente estadounidense Donald Trump insiste en que Teherán debe abandonar definitivamente cualquier posibilidad de fabricar armas nucleares, el régimen iraní se niega a entregar sus reservas de uranio enriquecido o a desmantelar por completo su estructura de desarrollo atómico.


La Casa Blanca impulsa distintas alternativas para garantizar el control del programa nuclear iraní. Entre ellas aparece la destrucción del uranio enriquecido o su traslado a un tercer país que funcione como garante internacional de un eventual acuerdo bilateral.
Sin embargo, el líder religioso iraní, Mojtaba Khamenei, solo estaría dispuesto a aceptar una suspensión temporal del enriquecimiento de uranio y permitir controles de organismos internacionales sobre las reservas almacenadas en instalaciones subterráneas.
En medio de las negociaciones, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, remarcó que Irán debe comprometerse en tres puntos centrales: renunciar al desarrollo de armas nucleares, aceptar restricciones de largo plazo sobre el enriquecimiento de uranio y definir el destino final del material ya enriquecido.
Desde Teherán, en tanto, las autoridades iraníes rechazaron la posibilidad de entregar ese uranio a otro país y reiteraron que solo aceptarían limitar el programa nuclear durante un período acotado.
La falta de coincidencias básicas entre ambas potencias mantiene empantanadas las negociaciones y complica cualquier intento de desactivar la crisis regional.
Otro de los puntos de conflicto gira alrededor del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo. Trump exige que Irán garantice la libre circulación marítima en la zona, mientras el régimen chiita reclama el levantamiento inmediato de las sanciones económicas que afectan severamente su economía y su industria petrolera.
Estados Unidos, por su parte, condiciona cualquier alivio económico a la cancelación del programa iraní de misiles balísticos de largo alcance, capaces de impactar en distintos puntos de Medio Oriente.
Frente a esa exigencia, Khamenei pidió que Washington desbloquee fondos iraníes congelados en el sistema financiero internacional, una medida que permitiría aliviar la delicada situación económica que atraviesa el país.
Aunque la administración estadounidense no descarta esa posibilidad, insiste en que primero Irán debe avanzar sobre el desmantelamiento de su proyecto nuclear y aceptar controles más estrictos sobre sus reservas de uranio enriquecido.
Con posiciones cada vez más rígidas y sin acuerdos concretos sobre los temas centrales, las conversaciones entre Washington y Teherán continúan estancadas y sin señales claras de resolución inmediata.
















