

Crece la tensión entre Estados Unidos y Cuba: acusan a Raúl Castro y crecen las versiones sobre una posible escalada
MUNDO
Agencia 24 Noticias

La relación entre Estados Unidos y Cuba atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años luego de que el Departamento de Justicia estadounidense presentara cargos penales contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
La acusación reactivó las tensiones políticas entre ambos países y abrió un escenario de creciente presión sobre el gobierno cubano, en medio de una profunda crisis económica y social en la isla.
Aunque pocos imaginaban hace meses la posibilidad de un avance judicial de este tipo contra Castro, la presentación formal de cargos volvió a instalar interrogantes sobre hasta dónde está dispuesto a llegar el gobierno de Donald Trump en su estrategia hacia La Habana.


La acusación contra Raúl Castro
Según la denuncia presentada en Miami, Castro habría tenido responsabilidad directa en el derribo de dos aeronaves pertenecientes a Hermanos al Rescate, un hecho ocurrido en 1996 que dejó cuatro muertos.
En aquel momento, Raúl Castro ocupaba el cargo de ministro de Defensa de Cuba y era una de las figuras más influyentes del régimen encabezado por su hermano, Fidel Castro.
Aunque oficialmente se retiró de la vida política en 2021, distintos analistas sostienen que continúa siendo el principal factor de poder dentro del sistema cubano y que las decisiones estratégicas siguen dependiendo de su aprobación.
Presión económica y advertencias de Washington
La ofensiva estadounidense no se limita al plano judicial. En los últimos meses, la administración Trump endureció las sanciones económicas y financieras contra el gobierno cubano.
Uno de los golpes más importantes fue la sanción aplicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros contra Gaesa, una estructura empresarial vinculada históricamente a las Fuerzas Armadas y al entorno de los Castro.
El secretario de Estado, Marco Rubio, definió a Gaesa como “el corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba”.
En paralelo, el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó una visita a La Habana donde mantuvo reuniones con funcionarios del régimen y transmitió la necesidad de avanzar en reformas profundas.
Crecen las versiones sobre posibles acciones militares
El endurecimiento del discurso estadounidense también alimentó especulaciones sobre eventuales medidas militares contra la isla.
Según distintas versiones, sectores del aparato militar norteamericano estarían evaluando escenarios que van desde operaciones limitadas hasta acciones más amplias en caso de una escalada del conflicto.
Aunque la posibilidad de una intervención directa todavía parece lejana, en Cuba el clima de preocupación crece.
El gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel comenzó a reforzar ejercicios defensivos y campañas de preparación civil ante un eventual escenario bélico.
Días atrás, Díaz-Canel advirtió que un ataque contra Cuba podría derivar en “una masacre de proporciones incalculables”.
Crisis económica y tensión social
La presión externa llega en uno de los peores momentos económicos para la isla en décadas.
Cuba enfrenta una fuerte escasez de combustible, apagones masivos, problemas de abastecimiento y una creciente tensión social.
En algunas zonas de La Habana los cortes de electricidad alcanzan hasta 22 horas diarias, mientras que la inflación y la falta de alimentos golpean cada vez más a la población.
Además, organizaciones internacionales de derechos humanos denuncian un aumento récord de presos políticos y una creciente represión frente a las protestas sociales.
Especialistas advierten que el deterioro económico podría profundizarse aún más tras las sanciones contra Gaesa, especialmente por el impacto que tendrían sobre las importaciones y el comercio marítimo.
Un escenario cada vez más incierto
Mientras Washington alterna señales de negociación con fuertes advertencias políticas, el gobierno cubano enfrenta un escenario de extrema fragilidad interna y creciente aislamiento internacional.
Analistas consideran que la acusación contra Raúl Castro tiene también un fuerte peso simbólico y político, especialmente para el exilio cubano radicado en Miami, uno de los sectores que más presiona a Trump para endurecer su postura frente al régimen.
Por ahora, no existen señales claras sobre una posible negociación entre ambas partes. Sin embargo, la combinación de crisis económica, presión internacional y tensión política convierte al escenario cubano en uno de los focos más sensibles de la región.
















