


Baja la inflación en Argentina y no debería ser una «noticia» inesperada o sorpresiva
MUNDO - ARGENTINA
AGENCIA INTERNACIONAL DE NOTICIAS

Hay veces que los títulos no explican demasiado la complejidad de las cosas, que también en otros casos pueden llegar a ser más simples de lo que parece. Desde hace diez meses se habla de un «aumento en la inflación», pero, más allá de las diferencias decimales, a lo que se tendría que haber hecho referencia es a una «desaceleración» o «estancamiento» en el proceso claro de desinflación que atraviesa la Argentina. Es que, todo ese período, osciló en un total de menos de un punto porcentual.
Aunque había varias razones para explicar lo que sucedía (complicada la situación de las «explicaciones» cuando Alberto Fernández justificaba todo con «la guerra, la sequía y la pandemia»), el presidente Javier Milei reconoció –más allá de la explicación técnica– que marzo había arrojado un número «malo». Sin embargo, también dijo que no pensaba moverse de la ortodoxia y de lo que decían los manuales para solucionar el problema. Menos de un mes después, todo parece indicar que algo de sentido tenía esta perspectiva. Esta tarde, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos informó que el IPC cayó a 2,6 %. Es decir, 0,8 % menos que el mes anterior.
Una vez más, las tarifas reguladas –a las que se les están quitando gradualmente los delirantes y nocivos subsidios del kirchnerismo– tiraron al alza el promedio final. Transporte registró 4,4 %, lo que se explica por la situación vinculada a los precios del combustible, pero sectores de relevancia como alimentos y bebidas no alcohólicas estuvieron por debajo del promedio con 1,1 %. Los de la categoría Estacionales no mostraron variación, lo que va dejando en evidencia que la verdadera problemática inflacionaria, es decir, la cuestión monetaria, está siendo saneada.


Manteniendo el ordenamiento fiscal y el superávit, todo indicaría que la tendencia a la baja comenzará a consolidarse, sobre todo en el marco de un año no electoral. Vale recordar que, en 2025, los temas políticos jugaron un rol importante en materia de inestabilidad, dudas y caída de la demanda de dinero, sobre todo, luego de las elecciones provinciales de Buenos Aires en septiembre.
En diálogo con el economista Antonio Aracre, el especialista aseguró que el dato es «muy positivo». «La caída de la inflación núcleo nos permite ser optimistas con respecto a la inflación de mayo», señaló. En su opinión, la disminución en el rubro de alimentos también anticipa que la pobreza seguirá con tendencia a la baja. El dato más preocupante para Aracre sigue siendo el rubro «Servicios», pero considera, en términos generales, que la senda es positiva. «Hay que ver si llegamos a fin de año con 1% o 1,5 %», concluyó.
Fuente: PanamPost




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