Ofensiva devastadora: Israel golpea sin pausa y el régimen de Irán entra en su fase final

ISRAELAgencia Internacional de Noticias (AIN)Agencia Internacional de Noticias (AIN)

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La escalada militar en Medio Oriente entró en una fase decisiva. El Ejército de Israel confirmó en las últimas horas una nueva y extensa ola de ataques contra objetivos estratégicos del régimen de Irán, en lo que ya se perfila como una de las ofensivas más contundentes de los últimos años contra la estructura militar del gobierno iraní.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que más de 200 objetivos fueron bombardeados en las últimas 24 horas, principalmente en zonas del oeste y del centro del territorio iraní, incluyendo áreas cercanas a Teherán.

Según el parte oficial, los operativos fueron ejecutados por la Fuerza Aérea israelí con apoyo directo de la Dirección de Inteligencia militar, lo que permitió identificar y atacar infraestructura clave del aparato bélico iraní.

Entre los blancos alcanzados se encuentran lanzadores de misiles balísticos, sistemas de defensa antiaérea y plantas dedicadas a la producción de armamento, instalaciones consideradas fundamentales para la capacidad ofensiva del régimen.

Golpe tras golpe contra la maquinaria militar iraní

La intensidad de los ataques demuestra que la estrategia israelí apunta a desmantelar de manera sistemática la capacidad militar de Irán, golpeando no solo su infraestructura sino también la logística que sostiene su poder de fuego.

En paralelo, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció en redes sociales durante la madrugada y aseguró que las fuerzas estadounidenses cuentan con “una potencia de fuego sin igual, munición ilimitada y tiempo de sobra”, agregando que están “destruyendo por completo el régimen terrorista de Irán”.

Las declaraciones refuerzan la idea de que la ofensiva no es un episodio aislado, sino parte de una presión militar sostenida destinada a quebrar definitivamente la estructura del régimen iraní.

La respuesta iraní y la creciente presión interna

Desde el interior de Irán, el régimen reaccionó con amenazas. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió a opositores internos que podrían enfrentar “un golpe aún más fuerte que el del 8 de enero”, en referencia a la brutal represión contra protestas registradas ese mes en distintas ciudades del país contra el líder supremo Ali Khamenei.

Mientras tanto, Teherán intentó responder lanzando una nueva ola de misiles hacia territorio israelí. Los proyectiles fueron detectados por el Ejército israelí y por sistemas de alerta de varios países del Golfo, entre ellos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin.

A pesar del intento de represalia, los ataques dejaron más de 60 heridos en la región. El servicio de emergencias Magen David Adom informó que 58 personas resultaron lesionadas tras el impacto de proyectiles en Zarzir, una localidad cercana a la frontera con Líbano.

Un régimen cada vez más debilitado

En el plano militar, el panorama para el régimen iraní se vuelve cada vez más complejo. Los constantes ataques israelíes están erosionando aceleradamente su capacidad bélica, destruyendo arsenales, centros de producción y sistemas de defensa.

En términos estratégicos, varios analistas coinciden en que Israel está literalmente aplastando la estructura militar del régimen, reduciendo de manera drástica su margen de maniobra.

Si la ofensiva mantiene este ritmo, Irán podría quedarse sin recursos bélicos en un plazo relativamente corto, lo que dejaría al régimen sin otra alternativa que negociar o rendirse ante la presión internacional y militar.

Un final que podría acercarse

Pero la crisis no es solo militar. También es política y social. Dentro de Irán, el descontento popular crece desde hace años frente a un régimen acusado de represión, corrupción y aislamiento internacional.

En ese contexto, la situación interna comienza a ser cada vez más insostenible para la cúpula gobernante. Muchos observadores consideran que, si la presión externa continúa debilitando al aparato militar, más temprano que tarde el propio pueblo iraní podría levantarse contra los tiranos que gobiernan el país.

El escenario aún es incierto, pero para muchos analistas la conclusión empieza a tomar forma: el final del régimen iraní podría estar más cerca que nunca.

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