Los intentos de golpe de Estado serán moneda corriente hasta 2027

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Quintela

Luego de haber ganado las elecciones parlamentarias de medio término, el oficialismo de La Libertad Avanza no ha dejado de consolidarse. En las últimas horas, movimientos internos que ocurrieron dentro de la bancada peronista en el Senado dejaron al kirchnerismo fuera del esquema de autoridades de la Cámara alta y al bloque violeta más cerca de los dos tercios. El reciente pase del senador Luis Juez a las filas mileistas y la partida de Sandra Mendoza, Guillermo Andrada y Carolina Moisés (que llegó a la Vicepresidencia del cuerpo) del bloque K comandado por José Mayans, dejó muy bien perfilado al gobierno para los dos años que vienen.

Mientras tanto, los analistas coinciden en que el presidente no tendría grandes inconvenientes para obtener su reelección. Según los números de hoy, una encuesta que habría recibido en su prisión domiciliaria Cristina Kirchner indica que el libertario accedería a su segundo mandato incluso en primera vuelta.

La consolidación de la gobernabilidad y la posibilidad de aprobar las iniciativas del oficialismo demuelen en el panorama dinámico a la corporación política que aspira a frustrar el proceso reformista. Mientras más sólido esté el gobierno, más rápido se concretará la recuperación económica. Esto se traduce en una excelente elección para 2027, no solo en el marco del Poder Ejecutivo, sino en ambas cámaras legislativas.

Por todo esto, algunos representantes del peronismo y de la izquierda ya ni siquiera esconden sus deseos golpistas y su intención de ejercer la violencia para frenar y frustrar el funcionamiento institucional del país.

Esta mañana, en el marco de una escandalosa entrevista, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, llamó al peronismo a tener una «intervención fuerte». «Este gobierno no puede llegar al 10 de diciembre», soltó ante un «periodista» cómplice que no acotó ni una palabra a la barbaridad que estaba diciendo su entrevistado.

Quintela ya había amenazado con renunciar en 2023 si Javier Milei ganaba las elecciones presidenciales. Se quedó en el cargo y desde su provincia ahora llama abiertamente a un golpe de Estado. Es que el dirigente peronista no encuentra otra salida para frustrar lo que parece inevitable: una victoria más contundente de la que existió hace dos años, cuando él amenazaba con renunciar.

Como era de esperar, la asociación entre el peronismo kirchnerista y la izquierda trotskista no podía estar ausente. La diputada del Frente de Izquierda y los Trabajadores Myriam Bregman llamó abiertamente a boicotear la próxima sesión en la Cámara de Senadores, donde quedará aprobada la ley de modernización laboral. Como sabe que el oficialismo cuenta con las voluntades para aprobarla, Bregman apuntó a movilizaciones que impidan que los legisladores y el personal del Congreso puedan presentarse en el parlamento. Un papelón que evidencia una desesperación absoluta. La misma que llevó a una diputada kirchnerista en la última sesión a pararse para desconectar los cables de los taquígrafos.

Lo que anticipa la diputada de izquierda es otra jornada de caos en las inmediaciones de Callao y Rivadavia. Como sucede desde que este gobierno empezó su gestión, las fuerzas de seguridad cumplirán con su deber, protegerán el parlamento de los ataques vandálicos violentos, habrá detenidos y seguramente algún herido, que serán utilizado por la oposición para denunciar una represión antidemocrática inexistente.

Lamentablemente, todas estas cuestiones se irán incrementando rumbo a 2027, cuando Argentina tiene la oportunidad de dar vuelta definitiva a su historia. La corporación política y la clase empresarial prebendaria saben que no tienen posibilidades en las urnas y apostarán a cualquier cosa para frenar una institucionalidad que no debería interrumpirse bajo ningún punto de vista. Por lo pronto, los medios nacionales deberían analizar estas problemáticas como merecen, advirtiendo las intenciones de un eventual golpe de Estado. Sin embargo, se limitan a rotular estas afirmaciones como «polémicas».

Fuente: PanamPost

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