
¿Qué son los minerales raros de Ucrania y por qué son cruciales para la tecnología moderna?
MUNDO



Estados Unidos y Ucrania firmaron este miércoles un acuerdo que permite la explotación de minerales en territorio ucraniano, en un contexto marcado por la invasión de Rusia y la competencia global por recursos estratégicos.


Según informó el Departamento del Tesoro de EEUU, el pacto tiene como objetivo contribuir a los esfuerzos de reconstrucción de Ucrania tras la guerra y fortalecer el compromiso estadounidense con un futuro en el que Kiev sea “libre, soberana y próspera”.
El acuerdo fue respaldado por el presidente Donald Trump, quien destacó que EEUU lo suscribió “porque quería estar protegido”.
El mandatario republicano sostuvo que el acuerdo ofrece más valor “en teoría” que los 350.000 millones de dólares que, según afirmó, Estados Unidos habría destinado en ayuda a Ucrania. También reconoció que el convenio podría “inhibir” al mandatario ruso Vladimir Putin, aunque matizó esa posibilidad.
Durante su encuentro con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, celebrado el pasado fin de semana en el Vaticano, Trump señaló que el acuerdo “sería algo muy bueno” debido a que “Rusia es mucho más grande y mucho más fuerte”.
¿Qué contiene el acuerdo?
El convenio firmado otorga a Estados Unidos acceso preferencial a los recursos minerales de Ucrania a cambio de la creación de un fondo de inversión para el desarrollo económico del país. Si bien no se difundieron detalles técnicos del acuerdo, su contenido sugiere un intercambio de capital e infraestructura por derechos de explotación minera en un país con vastas reservas aún sin explotar.
Este pacto se enmarca en la estrategia de Washington para reducir su dependencia de China, que hoy controla entre el 60 y el 70 % de la producción mundial de minerales raros y cerca del 90 % de su capacidad de procesamiento.
¿Qué son los minerales raros?
Bajo la denominación de “tierras raras” se agrupan 17 elementos químicos, entre ellos el neodimio, el disprosio, el samario y el terbio, esenciales para la fabricación de dispositivos tecnológicos como teléfonos móviles, computadoras, vehículos eléctricos y equipamiento militar. También se usan en la producción de turbinas eólicas y sistemas médicos de alta precisión.
Estos elementos no son escasos en la corteza terrestre, pero su extracción es compleja y costosa. Por lo general, se encuentran mezclados con elementos radiactivos como el torio y el uranio, lo que obliga a emplear procedimientos industriales intensivos en químicos tóxicos.
Ucrania posee 21 de las 30 materias primas que la Unión Europea clasifica como “críticas”, lo que representa cerca del 5 % de las reservas mundiales conocidas. Entre ellas se encuentran litio, titanio, níquel y diversos minerales de tierras raras.
Los principales yacimientos se sitúan en zonas como Donetsk, Dnipropetrovsk y Luhansk, muchas de las cuales se hallan actualmente bajo ocupación rusa.
Otros depósitos, como los de la región de Kirovohrad, continúan bajo control ucraniano. Además, existen proyectos en curso en las regiones de Kiev, Vinnytsia y Zhitómir, aunque su viabilidad comercial aún está por confirmarse.
Uno de los recursos más codiciados es el litio, clave para la producción de baterías. Ucrania cuenta con unas 450.000 toneladas de reservas, según su gobierno, aunque todavía no se han iniciado tareas de extracción a gran escala.
Además del valor económico, el acuerdo refleja una estrategia geopolítica. En diciembre, China impuso restricciones a la exportación de tierras raras hacia Estados Unidos, lo que agudizó las tensiones en el marco de una guerra comercial más amplia. La administración Trump busca así asegurarse el abastecimiento autónomo de estos insumos esenciales.
Según Trump, la presencia de contratistas estadounidenses en Ucrania como parte del proyecto minero podría servir también como elemento disuasivo frente a Rusia. No obstante, tanto Kiev como sus aliados europeos han advertido que esta medida no puede reemplazar compromisos de seguridad más amplios.
Fuente: Infobae
