Taiwán acelera su escudo antimisiles con un nuevo sistema para enfrentar una eventual ofensiva china

MUNDOAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

Taiwán presentó nuevos detalles de su sistema de defensa antimisiles Strong Bow, una tecnología desarrollada localmente que busca reforzar la capacidad de la isla para responder ante un eventual ataque de China.

El proyecto, denominado oficialmente Chiang Kung o Tien Kung IV, combina interceptores de alta velocidad con radares de avanzada y plataformas móviles. Su principal objetivo es detectar y neutralizar proyectiles enemigos en una etapa temprana, antes de que puedan atravesar las primeras capas del dispositivo defensivo taiwanés.

El desarrollo adquiere especial relevancia en un contexto de creciente tensión militar entre Taipei y Beijing. China considera a Taiwán parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para avanzar hacia una eventual reunificación.

Un proyecto que busca entrar en producción

El Gobierno del presidente William Lai necesita ahora obtener la autorización parlamentaria para financiar la fabricación a gran escala del sistema. El Strong Bow quedó fuera del paquete extraordinario de gastos de defensa aprobado por el Parlamento en mayo, por lo que las autoridades deberán gestionar una nueva partida presupuestaria.

El Ministerio de Defensa de Taiwán pretende destinar 36.100 millones de dólares taiwaneses, equivalentes a unos 1.130 millones de dólares estadounidenses, para producir dos sistemas completos y al menos 128 misiles interceptores.

La intención es que esta primera etapa permita avanzar desde el desarrollo tecnológico hacia un despliegue operativo en las unidades encargadas de proteger el espacio aéreo de la isla.

Tecnología desarrollada dentro de Taiwán

El Strong Bow fue desarrollado por el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Chung-Shan, conocido por sus siglas NCSIST, una institución estatal que concentra buena parte de las investigaciones vinculadas con tecnología militar en Taiwán.

El organismo informó que el sistema ya completó las evaluaciones operativas previstas, un paso considerado fundamental antes de comenzar con la producción en serie.

La combinación de radares, lanzadores móviles e interceptores de alta velocidad apunta a construir una defensa escalonada capaz de responder ante diferentes tipos de amenazas aéreas y misilísticas.

Una pieza más en la estrategia de defensa

La incorporación del Strong Bow forma parte de una estrategia más amplia de Taiwán para fortalecer sus capacidades militares y reducir su vulnerabilidad frente a una posible ofensiva china.

La isla viene incrementando sus inversiones en sistemas de defensa aérea, misiles, vigilancia y tecnologías desarrolladas de manera local. El objetivo es aumentar la capacidad de detección y respuesta ante ataques y, al mismo tiempo, elevar el costo de cualquier intento de avanzar militarmente sobre su territorio.

Para Taipei, contar con sistemas producidos dentro de la propia isla también representa una ventaja estratégica, ya que permite reducir la dependencia de proveedores externos en áreas consideradas críticas para la seguridad nacional.

La eventual producción masiva del Strong Bow será, por lo tanto, una nueva señal de la apuesta taiwanesa por reforzar su defensa frente a China y consolidar una red de protección capaz de enfrentar una eventual escalada militar en el estrecho de Taiwán.

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