Trump pone la lupa sobre 30 universidades de Estados Unidos para expulsar espionaje chino

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El 31 de agosto es la fecha límite para que 30 universidades en Estados Unidos auditen de forma exhaustiva sus colaboraciones de investigación con el extranjero. Las instituciones recibieron el pedido desde el Pentágono, luego de varios años en los que se ha comprobado cómo el espionaje del Partido Comunista Chino (PCCh) ha influido en las aulas, en desarrollos tecnológicos y ha captado profesores para viajen y entreguen sus conocimientos al gigante asiático.

Los nombres de las 30 universidades en Estados Unidos, por ahora, no se han dado a conocer. Pero el Departamento de Guerra de EEUU les informó que deben revisar sus relaciones académicas, financieras y de investigación con «entidades preocupantes», conforme a la ley federal, y determinar si se ha expuesto alguna investigación sensible a agentes externos. En su primer mandato, el presidente Donald Trump convirtió a las universidades en uno de los principales frentes de su política contra el espionaje chino. Esta vez, sube la apuesta para expulsar cualquier intento de influencia.

La medida forma parte de un plan más ambicioso del mandatario republicano, enmarcada en la Doctrina Donroe, para reafirmar el poder estadounidense en el hemisferio occidental. Así como lleva adelante una política internacional para cortar con la influencia de Rusia, China e Irán sobre países como Venezuela o Cuba, el proyecto también lo aplica internamente en EEUU, con la lupa puesta particularmente sobre las universidades.

La alianza entre universidades y los Institutos Confucio
Una vez hechas las auditorías, estas 30 universidades deben informar sus hallazgos al Departamento de Guerra, dirigido por Pete Hegseth. También deben abandonar «asociaciones consideradas problemáticas» antes de la fecha límite. Cobran especial relevancia las alianzas con los Institutos Confucio, que además, cambiaron de nombre por orden del régimen chino, y fueron sustituidos por programas de características similares bajo otras denominaciones.Referencia geográfica

Los Institutos Confucio acumulan turbios precedentes en cuanto a acusaciones de espionaje chino. De hecho, Ron DeSantis, gobernador de Florida, ha firmado leyes para prohibir que se vincularan con colegios y universidades locales. Previamente, un informe bipartidista del Senado había concluido que estaban controlados, financiados y en muchos casos dotados de personal por el régimen comunista chino.

Autoridades estadounidenses también vincularon a los Institutos Confucio con una preocupación más amplia: que China aprovechara el acceso privilegiado a universidades para identificar científicos, investigadores y estudiantes con conocimientos útiles en tecnologías o ciencias. Del otro lado del Atlántico, una investigación de The Times identificó en 2023 «docenas» de universidades británicas que hicieron acuerdos con organismos del comunismo chino «relacionados con el genocidio uigur, el desarrollo de armas nucleares, el espionaje, la investigación de defensa o la piratería informática».

Llegada de la IA potenció planes del comunismo chino
Con la aparición de herramientas de inteligencia artificial, esta nueva especie de «guerra fría», pero ahora entre Estados Unidos y China, también se intensificó. Una revisión de Reuters de más de 80 artículos académicos y patentes chinas, reveló que el gigante asiático ha utilizado los resultados de los principales modelos de IA estadounidenses desarrollados por Anthropic y OpenAI para entrenar sistemas similares propios, y así optimizar sus capacidades de defensa.

Aunque no ha trascendido en qué tipo de armas se han utilizado los sistemas de IA estadounidenses, el mundo ha sido testigo de avances del Ejército Popular de Liberación en esta materia. Por ejemplo, entrenando armas controladas por IA, inspiradas en el comportamiento de halcones y coyotes, o creando un «comandante virtual» capaz de tomar decisiones en conflictos bélicos. Hasta el año 2024, este «comandante» se encontraba confinado en un laboratorio de la Escuela de Operaciones Conjuntas de la Universidad de Defensa Nacional en Shijiazhuang, en la provincia de Hebei.

Fuente: PanamPost

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