Así se rescató al «coronel» del caza derribado por Irán

EE.UU Por Fernando Salinas*

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Lo tenemos», escribió Donald Trump la madrugada del domingo. El presidente de Estados Unidos celebraba en su red Truth Social el rescate del aviador del F-15 E Strike Eagle, en Irán. Unas 36 horas duró la carrera contra reloj entre las fuerzas iraníes y el operativo desplegado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos para salvar al soldado, cuya identidad no se ha dado a conocer, aunque sí su rango: coronel.

La CIA y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos trabajaban sin descanso desde el viernes. El control absoluto sobre el espacio aéreo del que había presumido ese mismo día Trump se puso en entredicho cuando un misil alcanzo el caza que sobrevolaba el suroeste del país persa. El aparato perdió el control y los dos tripulantes tuvieron que eyectarse de inmediato. Aún así, no salieron ilesos. Al piloto de la nave le localizaron en un puñado de horas. Por fortuna, había caído en territorio amigo. No sucedió lo mismo con el ingeniero de sistemas de armamento que le acompañaba, el coronel.

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Algo parecido al pánico se extendía entre los compañeros del aviador caído. Pasaba el tiempo y no había noticias suyas. Equipos de élite, incluyendo helicópteros Black Hawkdrones MQ-9 y cazas F-35 se despegarían por la zona. Israel, como reconocería posteriormente Trump, intervendría en la operación de rescate. El Mossad y el Ejército hebreo tienen sobrada experiencia en operaciones de esta naturaleza. «Son muy valientes», destacó en una entrevista con el Canal 12 de Israel.

Desconcertados al no tener señales de vida del hombre que corrió a esconderse entre las grietas de una montaña, el primer contacto con los mandos superiores les hizo dudar. «Dios es bueno», escribió en un mensaje encriptado. De nuevo Donald Trump aclararía. «Sospechamos que estaba detenido y obligado a hablar... Las fuerzas estadounidenses tardaron varias horas en poder asegurar que el coronel, siendo una persona religiosa, hablaba por voluntad propia».

El alivio al comprobar que no había caído preso de miembros de la Guardia Revolucionaria o de iraníes que rastreaban la zona fue inmenso. La CIA logró establecer su ubicación exacta. Ahora, había que diseñar la estrategia a seguir. Los equipos acordaron montar una operación de despiste para centrar la atención de Irán lejos de la ubicación donde se escondía el coronel, «herido de gravedad», en palabras de Trump. Llegaron incluso a filtrar que ya lo habían rescatado para disuadir a los iraníes.

El coronel que ya había realizado una hazaña al lograr alcanzar la zona montañosa y hasta escalar un pico de 2.134 metro

El periódico The Wall Street Journal publicó unos vídeos donde se ve con claridad cómo un grupo de «basij», milicianos armados, disparan al aire tratando de acertar a helicópteros que sobrevolaban la zona elegida de despiste. Mientras, el coronel que ya había realizado una hazaña al lograr alcanzar la zona montañosa y hasta escalar un pico de 2.134 metros, se mantenía aferrado a su pistola, la única arma que tenía en su poder y a un dispositivo similar a una baliza.

Los rescatadores fueron brillantes, fuertes, decididos y mantuvieron la calma como pocos»Donald Trump Presidente de Estados Unidos

«El enemigo era numeroso y violento. Los rescatadores fueron brillantes, fuertes, decididos y mantuvieron la calma como pocos», describió ayer Trump en un mensaje la cadena NBC News. «Los iraníes –añadió– creyeron tenerlo, pero ni siquiera se acercaron, y recuerden, recuperamos dos, pero no podíamos hablar del primero porque habría revelado que había un segundo».

El régimen de la Guardia Revolucionaria, los que ahora tienen el poder real, se burlaba de los americanos y ofrecía por televisión una recompensa de 60.000 dólares por la captura de un hombre al que, como a todos los que lograran atrapar, amenazaba con quemar a lo bonzo.

El coronel, ingeniero de sistemas y armamento (WSO, por sus siglas en inglés: Weapon Systems Officer, también conocido como Wizzo) sabía que ahora debía mantener la calma y esperar. Los contactos y la comunicación fluían, pero tampoco podían abusar, por temor a ser interceptados.

Aunque la tecnología norteamericana es muy superior a la iraní no se debían asumir riesgos innecesarios. A fin de cuentas, al «aviador» lo buscaban los amigos y el enemigo.

Helicópteros que rastreaban la zona recibieron el impacto de los sistemas de defensa antiaéreos iraníes, según The Washington Post. Como los cazas y drones procuran sobrevolar bajo para no ser detectados.

¿A qué hora fue rescatado el coronel? ¿Qué tipo de heridas tiene el Wizzo? La respuesta a estas preguntas aún no se sabe, pero seguro que Donald Trump, en su conferencia de prensa de este lunes, ya se anima a dar estos detalles. De todas formas, como bien dijo, «el rescate ha sido un milagro de Pascua».

*Para El Debate

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