Mauricio Macri sigue sin entender lo más básico de la economía

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«Un pobre de hoy vive igual o mejor que un rey de hace 100 años». La frase de Mauricio Macri, que se interpreta como una herramienta para buscar el reposicionamiento de su espacio político en 2027, fue muy cuestionada. Lamentablemente, las críticas apuntaron a su estatus social y no a su explicación sobre el crecimiento económico de la humanidad del último siglo.

A la hora de hablar sobre los motivos por los cuales una persona de escasos recursos vive mejor que un millonario del pasado, Macri apeló a las cloacas disponibles en la mayoría de las casas del mundo, así como al transporte y a la educación pública. Esta idea deja de lado lo fundamental y más importante: la capitalización de la economía que se fue consolidando luego de la revolución industrial.

Ahora, que una persona de pocos recursos pueda contar con una cloaca (que no tenían los reyes de otros tiempos) y que el Estado pueda poner a disposición escuelas públicas, con se relaciona con el tiempo transcurrido como fenómeno determinante.

Muchas veces se suele asociar al paso de los años con el bienestar y el desarrollo tecnológico, pero esto no es una causa directa ni mucho menos. La humanidad ha avanzado mientras los hombres han ganado libertad y esos avances generaron diversos despegues que nos han llevado hasta aquí. La creación de la imprenta, la limitación al poder absoluto, la mencionada revolución industrial, el capitalismo y la división del trabajo, son fenómenos que, si se plasman en una curva, se observa cómo el desarrollo y el crecimiento no es lineal. La humanidad pasó siglos en estancamiento absoluto hasta que algo genera una revolución y se incrementa la productividad.

El argumento de que los pobres están mejor por la posibilidad de contar con una cloaca, el transporte público o una escuela del Estado, tendría sentido en boca de un kirchnerista, porque normalmente son ellos quienes intentan asociar la movilidad social ascendente al rol gubernamental de la redistribución del ingreso y la planificación centralizada. No sería la primera vez que Macri y sus declaraciones hacen un aporte en este sentido.

Si existen los caños, las maquinarias como los soldadores, la electricidad disponible para hacerlos funcionar, el motor de los autobuses del transporte público y los recursos en manos del Estado para poner una escuela, todo se vincula con el incremento del capital disponible. Es decir, gracias al capitalismo.

Al entrar en una discusión sobre si un pobre vive mejor que un rey de hace un siglo o no, sin dudas sí, pero, más allá de lo obvio, lo más interesante para el debate es lo siguiente: el nivel de vida del pobre se incrementó exponencialmente, mientras que el de un millonario fue marginalmente.

Dentro del sistema capitalista, cuando un empresario millonario duplica su fortuna de la mano de emprendimientos virtuosos, su nivel de vida sigue siendo exactamente el mismo. Uno podría decir que sumó preocupaciones y dolores de cabeza con la proliferación de empresas. Sin embargo, los trabajadores que acceden al mercado gracias a este proceso sí ven cambiar considerablemente su realidad.

Aunque Macri viene de una familia de negocios y estuvo a cargo del país, todavía tiene problemas para comprender o explicar las cuestiones económicas. Esto ha sido un factor determinando que explica el porqué Javier Milei lo haya reemplazado más exitosamente, no solo como presidente, sino como referente en la opinión pública.

Fuente: PanamPost

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