Milei consolida una alianza estratégica con Trump y posiciona a la Argentina en el centro del poder global

MUNDO - ARGENTINA Jorge Levin
hoy

La Argentina atraviesa un cambio de época y su política exterior es una de las señales más claras de esa transformación. En ese escenario, Javier Milei avanza con una definición sin ambigüedades: alineamiento pleno con los Estados Unidos y una relación estratégica directa con Donald Trump, hoy nuevamente eje central del tablero político internacional.

La participación del Presidente argentino en el Foro Económico Mundial de Davos no es una gira más. Es la confirmación de que la Argentina volvió a tener voz, rumbo y aliados de peso. Milei llega a Suiza en un contexto global convulsionado, donde la discusión internacional gira en torno a la seguridad, el rol de los organismos multilaterales y el agotamiento del viejo orden diplomático encabezado por la ONU.

En ese marco, la firma del Consejo de Paz, un organismo multinacional impulsado por Trump para reducir la influencia de Naciones Unidas, marca un hito político de enorme relevancia. Milei no solo participa: es parte activa de la arquitectura del nuevo orden internacional que impulsa el expresidente estadounidense.

El principal aliado regional de Trump
Hoy no quedan dudas: Javier Milei es el principal aliado de Donald Trump en América Latina. No por conveniencia coyuntural, sino por coincidencia ideológica, visión económica y claridad estratégica. Ambos líderes comparten una mirada crítica sobre el globalismo, el intervencionismo estatal y las burocracias supranacionales que han demostrado su fracaso.

Esa sintonía le otorga a la Argentina ventajas concretas y medibles: respaldo político, credibilidad internacional, acceso directo a inversores globales y una posición privilegiada frente a los mercados financieros. En un mundo que vuelve a organizarse en torno a bloques de poder, estar del lado de Estados Unidos y de Trump es una decisión inteligente y pragmática.

Davos: Milei, protagonista central
No es un dato menor que, luego de Trump, Milei sea el jefe de Estado que mayor expectativa genera en Davos. Su discurso de treinta minutos ante líderes políticos, banqueros, inversores y CEO’s será clave para ratificar el rumbo económico argentino y explicar cómo su gobierno logró llevar la inflación al nivel más bajo en ocho años.

A diferencia del pasado, Milei no llega a Davos a pedir perdón ni a justificar fracasos. Llega a mostrar resultados, a explicar un programa de ajuste que redujo la deuda pública al 42% del PBI y a reafirmar que la Argentina decidió convertirse en “el mejor alumno de la clase” en materia económica.

Las reuniones con bancos globales, inversores y líderes empresariales, sumadas a las entrevistas con Bloomberg y The Economist, refuerzan una idea central: la Argentina volvió a ser un país atractivo y previsible.

Un liderazgo con convicciones
Mientras otros líderes dudan o buscan equilibrios imposibles, Milei actúa con convicción y coherencia. Su alineamiento con Trump no es un gesto simbólico: es una estrategia de poder que ya comienza a rendir frutos.

La historia reciente demuestra que los países que progresan son aquellos que eligen bien a sus aliados. Milei lo entendió desde el primer día y hoy la Argentina empieza a cosechar los beneficios de esa decisión.

En un mundo en transición, Argentina dejó de mirar desde la periferia y volvió a sentarse en la mesa grande. Con Milei y con Trump, el país recupera protagonismo, rumbo y futuro.

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