Estados Unidos solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irán

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El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá este jueves de forma extraordinaria para tratar la situación en Irán, tras una solicitud formal de Estados Unidos, en un contexto marcado por denuncias de represión contra protestas masivas, advertencias de posibles ejecuciones y tensiones diplomáticas entre Washington y Teherán.

La convocatoria fue confirmada por un diplomático del organismo internacional que habló bajo condición de anonimato, debido a que el encuentro aún no figura en la agenda oficial. Según informó The Associated Press, la reunión se prevé para la tarde de este jueves y se centrará en un informe sobre la situación interna iraní, luego de semanas de manifestaciones y un deterioro del escenario de seguridad.

La iniciativa de EEUU se conoció luego de que el régimen iraní pidiera al presidente Donald Trump evitar una nueva escalada militar y retomar la vía diplomática. El pedido se produjo tras las declaraciones del mandatario republicano sobre la represión ejercida por la Guardia Revolucionaria contra las protestas que sacuden a Irán desde hace semanas, en medio de un severo deterioro económico.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, lanzó una advertencia directa a Trump y lo instó a no repetir acciones militares contra su país. “No cometa el mismo error”, afirmó el canciller, en referencia a la operación estadounidense del año pasado contra infraestructuras nucleares iraníes.

Araghchi sostuvo que una ofensiva similar solo provocaría una respuesta de resistencia por parte de Teherán. “Si destruyeron instalaciones y máquinas, la tecnología no se puede bombardear y tampoco la determinación”, expresó durante una entrevista con Fox News, en la que abordó el estado de las relaciones bilaterales y las tensiones en torno al programa nuclear.

Además, la solicitud de reunión en Naciones Unidas también coincide con el análisis interno de la administración Trump sobre posibles medidas frente al régimen de los ayatollahs. El bombardeo estadounidense de junio de 2025 representó uno de los puntos de mayor fricción entre ambos países en los últimos años y derivó en la suspensión de los canales de diálogo formal entre Washington y Teherán.

En ese marco, Araghchi reiteró que Irán mantiene su compromiso de no desarrollar armas nucleares y defendió el derecho al enriquecimiento de uranio con fines pacíficos. El canciller remarcó que esa actividad se ajusta al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). “No estamos dispuestos a renunciar al enriquecimiento de uranio para usos pacíficos”, declaró, al subrayar que el país cumple con sus compromisos internacionales. También advirtió que la presión estadounidense no frenará el avance tecnológico iraní.

Desde la Casa Blanca, Trump ordenó la cancelación de todas las reuniones previstas con funcionarios iraníes y su enviado especial para Oriente Medio interrumpió los contactos con el equipo de Araghchi. Según fuentes del gobierno estadounidense, el Consejo de Seguridad Nacional evaluó un conjunto de opciones que incluye nuevas sanciones económicas, ciberataques, respaldo a los movimientos de protesta dentro de Irán y la posibilidad de ataques militares adicionales.

Las deliberaciones internas en Washington evidencian posturas divergentes. Algunos asesores impulsan la continuidad de la presión militar como herramienta central, mientras otros advierten que una nueva acción armada podría profundizar la inestabilidad regional. Estos sectores señalan que un ataque adicional entraría en tensión con la doctrina de “Estados Unidos primero”, orientada a evitar conflictos prolongados en el exterior.

Trump, sin embargo, mantuvo una postura de advertencia hacia Teherán y no descartó el uso de la fuerza si la represión continúa. “La ayuda está en camino”, afirmó el martes, al referirse al apoyo estadounidense a la movilización ciudadana en Irán.

Las protestas en el país persa se intensificaron en las últimas semanas por el deterioro de las condiciones económicas y la depreciación del rial. De acuerdo con la organización Iran Human Rights, al menos 3.428 civiles murieron en 18 días de manifestaciones, un balance que refleja la magnitud de la crisis interna.

Araghchi aseguró que el régimen iraní “tiene el control” de la situación y afirmó que los episodios de violencia disminuyeron en los últimos días. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales denunciaron el uso excesivo de la fuerza y la falta de garantías para los manifestantes detenidos.

El canciller insistió además en que “Irán ha demostrado estar dispuesto a negociar” y llamó a Washington a retomar el diálogo diplomático en lugar de profundizar la confrontación militar. Mientras tanto, el equipo de seguridad nacional de Trump continúa evaluando escenarios y posibles respuestas, en un contexto seguido de cerca por la comunidad internacional ante el riesgo de una nueva escalada en Medio Oriente.

(Con información de AP y EFE)

Fuente: Infobae

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