Se terminó el gobierno de Santiago Peña: un nuevo capítulo de un sistema de poder prestado
Aunque las noticias por estas horas se limitan a la cuestión de la renuncia de Santiago Peña, a la par de la votación por un juicio político en el parlamento paraguayo, lo cierto es que la historia está cantada. Incluso lo estaba antes de la proclama pública del verdadero dueño del poder real en el país, Horacio Cartes. El titular del Partido Colorado ya le había advertido al hombre que llevó a la Presidencia del país que tenía dos opciones: o se subordinaba o se iba mediante un juicio político «exprés», tal cual adelantó PanAm Post ayer.Análisis político profundo
Lo único que queda al misterio y a la interpretación es si Santiago Peña quiso resistir o si Cartes se dio cuenta que la situación era absolutamente irremontable. La caída del Ueno Bank ya había contagiado al sistema. La estable economía paraguaya vio como el precio del dólar se colaba en las noticias, mientras muchos ahorristas están preocupados por recuperar su dinero, como sucedió en Argentina en 2001, cuando la crisis se llevó puesto a Fernando de la Rúa.
Aunque la analogía no es perfecta, ya que el país del sur tenía un serio problema de deuda y el FMI le había soltado la mano, hay algunos denominadores comunes con lo que sucede en Paraguay por estas horas: el rol de los expresidentes dándole la espalda al mandatario formal. Hace 25 años fue el radical Raúl Alfonsín, en alianza con el peronista Eduardo Duhalde. En el caso que es noticia hoy, el mandatario paraguayo que tuvo el poder formal entre 2013 y 2018. El real, evidentemente lo sigue teniendo.Noticias de última hora
Es evidente que a Cartes le sobraban las espaldas, tanto en el partido como en el país, para evitarse la molestia de ser el poder en las sombras, pero en Paraguay no hay reelección. Afortunadamente, claro. Puede que esta restricción constitucional haya contribuido a esta estabilidad que hoy pasa por un momento complicado.
Los últimos acontecimientos no son nuevos para los paraguayos, que ya conocen la historia de un presidente al que le «pican el boleto». Fernando Lugo, que llegó en 2008 con «poder prestado» de la estructura del PLRA, también quiso mostrar independencia del mandamás que le dio la chapa para competir y, por lo tanto, el acceso a la Presidencia.
En esa oportunidad, el mandato de Lugo dependía de la voluntad de Blas Llano, que, a diferencia de Cartes, nunca pudo ser presidente. El acuerdo inicial era el mandato del polémico obispo (suspendido actualmente por el Vaticano), que luego se pagaría con el respaldo a Llano en la búsqueda de la presidencia. Sin embargo, ejerciendo la presidencia, Lugo se acercó a Chávez y puso en tela de juicio su promesa ante el hombre que lo había llevado al poder, que resultó siendo prestado. Con la excusa de una crisis en el marco de unas tomas y la represión policial, chau, Lugo.
La imposibilidad de reelegir, que contribuyó con lo institucional y el crecimiento económico del Paraguay, tiene este «lado B». El hecho que los senadores y diputados tengan sus lealtades en otros poderes fácticos, que puedan resultar más redituables en mediano plazo.
La línea de sucesión hoy recae en el vicepresidente Pedro Alliana. El poder real espera disciplina, pero el vice de Peña tiene algo para negociar con Cartes: el que le sigue es el presidente del Senado, Basilio Núñez, alguien con más pretensiones de independencia política. Si Alliana y Cartes se ponen de acuerdo, el barco transitará con mediana calma hasta las próximas elecciones.
Fuente: PanamPost
Lo más visto
Flávio Bolsonaro reaparecerá en público en una conferencia conservadora en Florida tras abandonar Brasil luego de su derrota electoral

Diputados paraguayos pidieron el juicio político contra Santiago Peña por la crisis de Ueno Bank

Netanyahu advirtió que un gobierno alternativo junto a los partidos árabes pondría en riesgo la estabilidad de Israel

La arrolladora victoria demócrata en el Congreso de EE.UU. complica el futuro de los republicanos

El Congreso de Colombia aprueba la ley de sometimiento a la Justicia en medio de críticas














