
El presidente de Camerún sigue fuera del país tras dos meses de ausencia
MUNDO
AGENCIA INTERNACIONAL DE NOTICIASEl presidente de Camerún, Paul Biya, ya lleva más de dos meses de estadía en el extranjero, un hecho que desató una ola de inquietud en el país africano, tanto en el ámbito político como social.
La ausencia prolongada de Biya, quien partió rumbo a Europa el 7 de junio, instala un escenario de incertidumbre sobre el ejercicio del poder, la estabilidad institucional y su estado de salud.
El gobierno intentó minimizar el impacto al comunicar que se trata de una breve estancia privada y confirmó que se encontraba en Suiza. Sin embargo, el regreso se postergó y las preguntas sobre el futuro político del país se multiplicaron.


Esta no fue la primera vez que el presidente hace viajes prolongados fuera del país, aunque la magnitud del episodio actual superó los antecedentes y dejó expuesta la falta de mecanismos claros de reemplazo en la conducción del Estado.
La Constitución no contempla restricciones para estas ausencias y la oposición, encabezada por Issa Tchiroma Bakary, denunció que el país funciona en “piloto automático” y advirtió sobre el riesgo de un vacío de poder, en medio del debate parlamentario para crear la figura de vicepresidente.
Durante la ausencia de Biya, la gestión cotidiana del gobierno recayó en funcionarios de alto rango y familiares. En paralelo, la reorganización de la cúpula militar, con el reemplazo de comandantes en cuatro de las cinco regiones militares. Ningún funcionario explicó públicamente los motivos detrás de los cambios en la jerarquía militar, lo que incrementó las especulaciones sobre el alcance real del poder presidencial.
Además, Camerún enfrenta una serie de conflictos armados. En el norte, la insurgencia de Boko Haram mantiene en vilo a la población, mientras que en el oeste, las regiones anglófonas son escenario de enfrentamientos entre el Ejército y grupos separatistas.
Por otro lado, las consecuencias de este momento del gobierno se reflejan en una economía estancada y una juventud desilusionada, con tasas de desempleo que rondan el 60 % y una expectativa de cambio que no encuentra cauce en las estructuras actuales.
Mientras tanto, la sociedad camerunesa espera definiciones políticas que permitan encauzar la transición y resolver las demandas de paz y desarrollo. La reciente extensión del mandato de la Asamblea Nacional y la inminente promulgación de la ley para crear el cargo de vicepresidente delinean un horizonte incierto para el país. Si permanece en el cargo durante los próximos siete años de mandato, Biya alcanzaría los 100 años al finalizar ese período.
A sus 93 años, Paul Biya se perfila para completar un ciclo de liderazgo que abarca 44 años en el poder, desde 1982, siendo el mandatario más longevo del mundo. Sin embargo, la prolongada ausencia, sumada a la falta de información precisa sobre su estado de salud y la discusión sobre la sucesión presidencial, mantiene en vilo al país.
(Con información de AP)
Fuente: Infobae



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