Las fuerzas rusas mostraron signos de debilitamiento en su invasión a Ucrania mientras intentan conquistar el Donbás

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Las fuerzas rusas muestran signos de debilitamiento en su ofensiva contra Ucrania, pese a la continuidad de los bombardeos sobre ciudades y pueblos ucranianos. Un análisis del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés), señaló que el Ejército ruso perdió más territorio del que conquistó en los meses de abril y mayo, aunque estas variaciones no alteran el control general de la línea de frente.

Las declaraciones del Ministerio de Defensa ruso sobre la captura de nuevas localidades en Ucrania se volvieron menos frecuentes tras más de cuatro años de conflicto. En algunas áreas, Ucrania consolidó posiciones y logró frenar el avance enemigo.

El experto militar ruso Alexander Khramchikhin afirmó a la AFP: “El avance del Ejército ruso se está produciendo a un ritmo extremadamente lento”. Khramchikhin agregó que, mientras los recursos ucranianos no se agoten, no es previsible una aceleración de la ofensiva rusa. El informe del ISW publicado este mes indicó que las fuerzas ucranianas “detuvieron en gran medida la ofensiva rusa de primavera-verano”. La diferencia de capacidades entre ambos ejércitos se ve limitada por el uso de drones, que ha creado una “zona muerta” en ambos lados de la línea de contacto, según el especialista ruso.

Incapaz de lanzar operaciones de gran escala, Rusia recurre a tácticas de infiltración con pequeños grupos que buscan controlar posiciones clave antes de la llegada de refuerzos, táctica aplicada durante la captura del centro logístico ucraniano de Pokrovsk a finales del año pasado.

A medida que su avance se ralentiza en el frente, el Kremlin enfocó sus esfuerzos en la captura de la ciudad ucraniana de Kostyantynivka, que en su día albergó a 78.000 personas, pero que ahora está prácticamente destruida.

“Es probable que los continuos ataques ucranianos contra las líneas de comunicación terrestres rusas (GLOC, por sus siglas en inglés) tengan efectos en cadena en el campo de batalla y puedan complicar los preparativos rusos para operaciones ofensivas”, afirmó el ISW.

En junio pasado, el presidente ruso Vladimir Putin había declarado que “toda Ucrania” pertenecía a Rusia, pero ahora limita sus metas a conquistar el Donbás, conformado por las regiones de Donetsk y Lugansk. Moscú mantiene el control de aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano, incluyendo Crimea, la mayor parte de Donetsk y Lugansk, y partes de Zaporizhzhia y Khersón. El Kremlin reclama estas regiones tras referendos no reconocidos por la comunidad internacional.

Por su parte, Ucrania enfrenta dificultades para sostener sus objetivos militares. Limitada por problemas de reclutamiento y recursos, ya no busca recuperar sus fronteras anteriores, sino congelar los combates en las líneas actuales. El analista ucraniano Mykola Bielieskov explicó: “Nuestro principal objetivo es llevar a Rusia al punto en que tenga que negociar”. Bielieskov remarcó: “Lo que sí se puede afirmar con certeza es que nuestra situación ha dejado de deteriorarse”.

El estancamiento en el frente llevó a ambos bandos a intensificar sus ataques de largo alcance. El Kremlin prometió continuar con ataques “sistemáticos” sobre infraestructuras ucranianas, luego de haber dañado severamente la red eléctrica del país el invierno pasado y de batir récords en el uso de drones y misiles. Paralelamente, Ucrania incrementó los ataques contra el sector petrolero ruso y las rutas de suministro en las zonas ocupadas.

Un soldado practica en un centro de entrenamiento cerca del frente en la región de Zaporizhzhia, el 11 de junio de 2026. (Andriy Andriyenko/Servicio de prensa de la 65ta Brigada Mecanizada de Ucrania vía AP)
Un soldado practica en un centro de entrenamiento cerca del frente en la región de Zaporizhzhia, el 11 de junio de 2026. (Andriy Andriyenko/Servicio de prensa de la 65ta Brigada Mecanizada de Ucrania vía AP)
La escalada de hostilidades afecta a la población civil más allá de las áreas de combate. Según Naciones Unidas, la guerra en Ucrania atraviesa su etapa “más letal” desde el inicio de la invasión rusa en 2022, según el último reporte difundido el lunes por la organización.

(Con información de AFP)

Fuente: Infobae

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