El talón de Aquiles naval de China: submarinos nucleares más vulnerables que los de EEUU

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La fábrica de submarinos nucleares de misiles balísticos (SSBN) que adelanta China para intentar competir con Estados Unidos no está saliendo bien. Sus naves, diseñadas para navegar operar tanto en inmersión como en superficie y equipadas con misiles nucleares y balísticos mediante sistemas de flotabilidad variable, tienen fallas técnicas de calidad, entre ellas, el sigilo acústico y supervivencia operativa frente a redes avanzadas de detección submarina.

Un informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, por sus siglas en inglés) revela que los sumergibles nucleares de Pekín, construidos por Bohai Shipbuilding Heavy Industry Co, están por detrás de sus equivalentes estadounidenses y europeos «en términos de calidad”, refiriéndose a estándares de ingeniería, reducción de ruido y desempeño en patrullas estratégicas.

Según el documento, sus modelos presentan firmas acústicas superiores a las de los SSBN occidentales, y se pueden detectar por los radares del Sistema de Vigilancia Sonoro (SOSUS), que forma parte de la red de vigilancia oceánica de la marina estadounidense. El hallazgo es pésimo para el régimen de Xi Jinping: indica que su flota nuclear es incapaz de superar el perímetro de detección acústica desplegada por Estados Unidos en puntos estratégicos de los océanos.

Ataque con límites
La alta probabilidad de detección y rastreo a los submarinos chinos, a partir de nivel de ruido radiado, supone un retraso para aumentar la construcción de estas unidades en niveles que sean prolíficos para China.

Si bien la potencia asiática pasó de tener tres unidades en 2020 —frente a las siete de la Marina estadounidense— a disponer de diez plataformas en 2025, los problemas técnicos siguen frustrando cualquier aspiración de competir con Occidente, ya que también evidencian deficiencias en capacidades de ataque.

El submarino de la clase Jin (Tipo 094) de misiles que tiene China es uno de los primeros en la lista.  Aunque se estima que su alcance es de 7400 Kilómetros, si una ciudad estadounidense como Seattle, San Francisco o Los Ángeles, fuera su «objetivo» tendría que navegar adentrándose en aguas japonesas y sus ruidos lo delatarían.

La única opción de todos los misiles intercontinentales de China (ICBMs) es ser lanzados hacia Estados Unidos desde sus áreas de emplazamiento actuales y sobrevolar Rusia. Otras investigaciones confirman la confinación de los submarinos nucleares chinos a un área pequeña del mar de China Meridional y mares adyacentes, a diferencia de las patrullas oceánicas abiertas que realizan las flotas nucleares de Estados Unidos, Reino Unido o Francia. De hecho, si tuvieran a Hawái como objetivo, estas unidades necesitarían entrar al mar del Japón o al mar de Filipinas.

Producción sin comparación con EE. UU.
Con las condiciones en contra, el aumento de la producción de submarinos en China bajo el mando de Xi Jinping enfrenta una realidad más desfavorable: si bien registra un alza en las cifras de los que han sido lanzados, aún no hay indicios de que hayan sido completados o incorporados a la flota en servicio activo. Incluso, hay sospechas de que la nación asiática ocultó el hundimiento de su unidad nuclear más moderna, de la clase Zhou, en el astillero de Wuchang, cerca de Wuhan.

La posición de EE. UU. es distinta. Tiene una ventaja indiscutible al sextuplicar la flota asiática. Mientras China cuenta con 12 submarinos nucleares en servicio activo: seis de misiles balísticos y seis de misiles guiados o de ataque, la nación norteamericana rebasa la cantidad con 65 submarinos, de los cuales 14 son de misiles balísticos.

Además de la disparidad evidente hay otro dato en contra de Pekín: aunque tiene 46 submarinos de propulsión convencional en sus inventarios militares, estos necesitan reabastecerse de combustible con regularidad. Estados Unidos no tiene este problema por solo fabricar flotas con energía nuclear.

Frente al panorama, Xi Jinping se refugia en que EEUU reporta la entrega entre 1,1 y 1,2 submarinos por año desde 2022, mientras él tiene a su disposición la mayor flota naval del mundo con 754 buques de guerra, destructores y fragatas, sólo seguido por las 440 embarcaciones registradas de la nación norteamericana y las 419 de Rusia.

Fuente: PanamPost

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