---
canonical_url: "https://bavivas.com/contenido/60333/israel-el-likud-fue-el-partido-mas-votado-pero-netanyahu-necesita-aliados-para-g"
title: "Israel: el Likud fue el partido más votado, pero Netanyahu necesita aliados para gobernar"
article_type: "NewsArticle"
main_image: "https://www.infobae.com/resizer/v2/2O6NN3SYQFC25ELQHRI2N2W2ZY.jpg?auth=5a35d6d93cea8feb29424a1e97458418e33f89d111721a7e71d747748a7ec042&smart=true&width=992&height=558&quality=85"
date_published: "2026-10-29T17:26:00-03:00"
date_modified: "2026-10-29T17:27:53-03:00"
author_name: "Agencia Internacional de Noticias (AIN)"
author_url: "https://bavivas.com/usuario/2/agencia-internacional-de-noticias-ain"
category_name: "ISRAEL"
category_url: "https://bavivas.com/categoria/42/israel"
---

# Israel: el Likud fue el partido más votado, pero Netanyahu necesita aliados para gobernar

**![2O6NN3SYQFC25ELQHRI2N2W2ZY](https://www.infobae.com/resizer/v2/2O6NN3SYQFC25ELQHRI2N2W2ZY.jpg?auth=5a35d6d93cea8feb29424a1e97458418e33f89d111721a7e71d747748a7ec042&smart=true&width=992&height=558&quality=85)**

**Resumen**

- **El Likud se consolidó como la fuerza individual más votada, pero ese resultado no le garantiza a Benjamin Netanyahu la continuidad en el poder.**
- **La coalición oficialista quedaría con 53 escaños, lejos de los 61 necesarios para alcanzar la mayoría en la Knéset.**
- **El bloque opositor reuniría 48 bancas, mientras que las dos listas árabes sumarían 19 escaños.**
- **El recuento de las papeletas especiales, conocidas como de «doble sobre», podría introducir modificaciones en la distribución final.**
- **La formación del próximo gobierno dependerá de las negociaciones políticas, de los posibles aliados y de la capacidad de los bloques para construir una mayoría parlamentaria.**

## El resultado electoral abre una compleja negociación política

El recuento de los votos de las elecciones parlamentarias de Israel confirmó un escenario de fragmentación política que obliga a las principales fuerzas a buscar acuerdos para definir quién conducirá el próximo gobierno. El Likud, el partido encabezado por Benjamin Netanyahu, terminó como la fuerza individual más votada, con 27 escaños, pero ese triunfo no se tradujo en una mayoría parlamentaria para el oficialismo.

La coalición que respalda al actual primer ministro quedó con 53 bancas sobre las 120 que integran la Knéset, el Parlamento israelí. El espacio opositor liderado por Gadi Eisenkot reunió 48, mientras que las dos listas árabes alcanzaron en conjunto 19 representantes. La distribución deja a todos los sectores ante la necesidad de negociar para intentar formar una nueva administración.

Globes

+1

La diferencia entre ganar una elección y conseguir los votos necesarios para gobernar resulta central para comprender el momento político israelí. En el sistema parlamentario del país, no alcanza con ser el partido más votado: el futuro gobierno necesita reunir el respaldo de al menos 61 diputados, es decir, la mayoría absoluta de la Cámara.

En consecuencia, Netanyahu enfrenta el desafío de ampliar su base parlamentaria o explorar alternativas que le permitan sostener su liderazgo. El resultado no supone, por sí mismo, su salida inmediata del poder, sino el comienzo de una etapa de negociaciones en la que cada partido deberá evaluar sus prioridades y las condiciones para sumarse a una eventual coalición.

## Los votos especiales no cambiaron el equilibrio de fuerzas

La atención estuvo puesta en las papeletas conocidas como de «doble sobre», correspondientes a ciudadanos que votan fuera de su centro habitual, entre ellos militares, diplomáticos, presos y personas hospitalizadas.

La Comisión Electoral Central había estimado que quedaban entre 430.000 y 480.000 votos de esta categoría por contabilizar. Su recuento podía modificar la cantidad de escaños de algunos partidos y generar expectativas en los distintos sectores.

Sin embargo, una vez finalizado el escrutinio de esos sufragios, la distribución general de los bloques se mantuvo sin cambios: 53 bancas para la coalición de Netanyahu, 48 para la oposición y 19 para las listas árabes. El Likud mejoró su representación hasta los 27 escaños, mientras que Shas descendió a seis.

Globes

+1

El dato confirma que, aunque el recuento especial era relevante para determinar la composición definitiva de la Cámara, no alcanzó para resolver el problema político de fondo: la ausencia de una mayoría propia para cualquiera de los dos grandes bloques.

## Las negociaciones serán decisivas

Con los resultados ya definidos, la discusión se desplaza ahora hacia la formación del próximo gobierno. El presidente israelí, Isaac Herzog, deberá realizar consultas con las fuerzas parlamentarias y designar a un legislador para intentar construir una coalición.

El proceso exige acuerdos que pueden incluir compromisos programáticos, distribución de responsabilidades ministeriales y concesiones sobre los asuntos que dividen a los partidos. Si el candidato designado no consigue formar gobierno dentro de los plazos establecidos, podrían abrirse nuevas instancias de negociación y, eventualmente, el camino hacia otra elección.

Para Netanyahu, el desafío consiste en convertir la victoria del Likud en una mayoría política viable. Para la oposición, en cambio, la tarea será demostrar que los 48 escaños de su bloque pueden articularse con otros sectores y superar sus diferencias internas.

Las 19 bancas de las listas árabes adquieren especial importancia en este escenario, aunque su eventual participación en acuerdos parlamentarios dependerá de las posiciones de cada partido y de la disposición de las demás fuerzas a negociar.

## Una victoria partidaria que no resuelve la gobernabilidad

El resultado deja una conclusión clara: Netanyahu conserva al Likud como la principal fuerza individual del Parlamento, pero todavía necesita construir una mayoría para garantizar la continuidad de su proyecto político.

La elección no produjo un vencedor con capacidad suficiente para gobernar en solitario ni una alternativa opositora que tenga asegurado el acceso al poder. El desenlace dependerá, por lo tanto, de la habilidad negociadora de los dirigentes, de los acuerdos que puedan alcanzar y de la disposición de los distintos partidos a asumir compromisos.

En Israel, la aritmética parlamentaria vuelve a demostrar que el resultado de las urnas es apenas el primer capítulo de una disputa política más amplia. El Likud ganó la elección como partido, pero la definición del próximo primer ministro dependerá de quién consiga reunir los 61 votos necesarios para gobernar.

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
