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Corea del Sur anunció una misión naval para ayudar a mantener abierto el estrecho de Ormuz

El Ministerio de Defensa de Corea del Sur anunció este jueves que ampliará su misión naval hacia las proximidades del estrecho de Ormuz, con el despliegue de una patrulla aérea y un equipo especializado en desactivación de explosivos para contribuir a la seguridad de la navegación comercial en la vía marítima.

El Gobierno surcoreano descartó el envío de tropas para intervenir en la guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada el 28 de febrero, pero mantuvo su compromiso de proteger el transporte marítimo y el abastecimiento energético a través de esa ruta. El conflicto interrumpió el tránsito por Ormuz, un paso por el que circulaba habitualmente cerca de una quinta parte del petróleo mundial.

Un portavoz del Ministerio de Defensa confirmó que la unidad naval antipiratería Cheonghae extenderá su área operativa hacia aguas próximas al estrecho. La fuerza surcoreana protege en la actualidad a buques mercantes en el golfo de Adén, frente a la costa de Somalia.

El operativo incluirá un destructor, una aeronave de patrulla marítima P-8, un equipo de desactivación de artefactos explosivos, embarcaciones de superficie no tripuladas, vehículos submarinos no tripulados y vehículos operados a distancia para exploraciones bajo el agua, según subrayó la agencia Yonhap.

Un funcionario del ministerio indicó, bajo condición de anonimato, que el despliegue tendrá fines estrictamente no bélicos y que la unidad actuará sin integrarse a las fuerzas aliadas. “Las operaciones se mantendrán restringidas a las aguas abiertas al sur de Omán, y se prohibirá al avión de patrulla marítima apuntar o monitorear el territorio iraní, las aguas territoriales o el interior del estrecho de Ormuz durante sus misiones”, afirmó.

En septiembre, el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, reiteró que el país no enviará tropas en condiciones que puedan derivar en una intervención militar. Teherán advirtió a Seúl contra cualquier acción de ese tipo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presionó desde agosto a Corea del Sur para que aportara respaldo militar a las operaciones en el estrecho de Ormuz y cuestionó en público la decisión de Seúl de no sumarse a los esfuerzos de Washington contra Irán.

Lee Jae-Myung descartó una intervención en la guerra, aunque dejó abierta la posibilidad de ampliar las tareas de protección marítima. El mandatario también condenó el bloqueo del estrecho de Ormuz y el uso de la energía como “arma” durante su discurso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.

Corea del Sur depende de Oriente Medio para cerca del 70% de sus importaciones de crudo. Alrededor del 95% de ese petróleo transita habitualmente por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas centrales para el comercio energético mundial.

El régimen de Irán advirtió a principios de septiembre a Corea del Sur que, si participa en operaciones militares en el estrecho de Ormuz, enfrentará “graves consecuencias”, después de que Seúl afirmara que estudia un posible despliegue en el golfo Pérsico.

“La presencia militar o la participación en operaciones de otro país en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz no puede sino considerarse un apoyo directo a la parte responsable de la agresión, y tendrá graves consecuencias”, sostuvo en coreano, en la red X, el portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baghaei. El diplomático agregó que “ningún Estado que se precie de su soberanía y responsabilidad debe ceder ante la presión y las amenazas de Estados Unidos”.

(Con información de EFE)

Fuente: Infobae