La economía en Argentina no repunta: cuáles son los sectores más afectados y cómo evolucionó cada rubro en lo que va de 2026

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La actividad económica argentina no avanza de manera pareja. No solo se vienen alternando meses de caída con otros de crecimiento, sino que además, cuando se miran los resultados por ramas, aparecen diferencias de fondo entre los sectores que traccionan el nivel general y los que acumulan meses de retroceso.

En agosto, once de las 16 ramas de actividad cayeron en relación al mismo mes del año pasado. El peor resultado lo tuvo la pesca, con un retroceso del 15,7%, seguido por el sector de impuestos netos de subsidios, con una retracción interanual del 4,2%, según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec. Más atrás aparecen la intermediación financiera (-3,8%) y el comercio mayorista, minorista y reparaciones (-3,5% interanual).

Otros rubros con caídas significativas fueron la industria manufacturera, que se contrajo 3,2% en el último año y el sector de transporte y comunicaciones, con una baja del 2,9% medida por el Indec. Fue un poco más moderada la variación negativa de la construcción (2,5% de retroceso) y de la administración pública, que bajó 1,6% en el último año.

En el sentido opuesto, cinco ramas de actividad lograron crecer en los últimos doce meses. Encabeza la lista la explotación de minas y canteras, que mejoró 11,1% en agosto de este año, en comparación con igual mes de 2025. Dentro de ese sector está incluida también la actividad del petróleo y el gas, que se encamina a lograr un récord histórico de actividad en 2026.

Los otros cuatro rubros que mejoraron en agosto fueron la electricidad, gas y agua (4,3% de mejora), hoteles y restaurantes (3,1%), actividades inmobiliarias (0,4%) y servicios sociales y de salud (0,6%), siempre hablando de la comparación con igual mes del 2025.

A nivel general, el EMAE registró en agosto una caída interanual del 1,74%, la segunda baja consecutiva, luego de la retracción del 1,5% en julio. La variación mensual desestacionalizada fue positiva, pero con un repunte de 0,1% que no logró compensar el mal resultado del mes anterior (-2,8% en julio).

¿Excepción o tendencia?
Los datos sectoriales de agosto son claros: la mayoría de las actividades cayeron y la economía a nivel general volvió a mostrar un resultado negativo. Ahora bien, para tener una idea más completa de lo que está pasando en la economía, se puede analizar también el comportamiento del EMAE en el acumulado de los primeros ocho meses del año. Según el Indec, el indicador acumula un alza del 1,2% en el año, pero nuevamente con fuertes disparidades entre sectores.

En total, de las 16 ramas que releva el índice, 11 acumularon subas entre enero y agosto frente al mismo período de 2025. Una, enseñanza, quedó sin variación y cuatro retrocedieron.

Llamativamente, la rama de pesca, que fue la de peor desempeño en agosto, avanzó 47,0% en lo que va de 2026 frente a igual período de 2025. Es también el sector más volátil, con múltiples variaciones marcadas al alza y a la baja en las variaciones mensuales interanuales.

La explotación de minas y canteras, que incluye la extracción de petróleo y gas, registró una variación positiva de 13,2% entre enero y agosto. El crecimiento fue sostenido: la rama avanzó más de 8% interanual en cada uno de los ocho meses.

El sector que completa el podio de crecimiento es el de agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que registró una mejora del 9,2% en los primeros ocho meses de 2026. El repunte se concentró en el primer tramo del año y si bien la dinámica no ha mantenido la misma tendencia (en agosto se registró la primera caída, con una baja del 1%), los números generales del año siguen siendo positivos. Además, las expectativas de la campaña de granos 2026/2027 son más que favorables, de acuerdo a las proyecciones de diferentes organismos.

Alzas moderadas y estabilidad
Detrás de los tres sectores principales, aparecen otras ramas de actividad con crecimientos más moderados y con algunas salvedades. La intermediación financiera, por ejemplo, creció 3,5%, pero con un cambio de tendencia. En 2025 había avanzado más de 20% interanual en cada uno de los primeros ocho meses; en 2026 las subas se redujeron a un rango de entre 2,8% y 8,7% hasta junio, y en julio y agosto la rama registró caídas de 3,1% y 3,8%.

Hoteles y restaurantes avanzó 2,5% y creció en todos los meses, mientras que electricidad, gas y agua, con un aumento de 2,3%, tuvo tres meses de caída (enero, febrero y junio) y cinco de alzas.

Más atrás aparecen seis ramas quedaron prácticamente en el mismo nivel que un año atrás. Transporte y comunicaciones subió 0,8%, las actividades inmobiliarias avanzaron 0,6% y los servicios sociales y de salud, 0,4%, con variaciones positivas todos los meses. Construcción creció 0,3%, el rubro de impuestos netos de subsidios subió 0,2% y enseñanza quedó en 0,0% (sin variación).

Las actividades que cayeron
La industria manufacturera es la rama de actividad con peor desempeño en los primeros ocho meses del año. Entre enero y agosto el sector sufrió una contracción del 2,5 por ciento.

Por su parte, la administración pública cayó entre 1,3% y 1,6% interanual en cada uno de los ocho meses analizado y finalizó el período enero-agosto con una caída del 1,5 por ciento.

El tercer peor resultado fue el del comercio mayorista, minorista y reparaciones, que registró una retracción del 1,1% en los primeros ocho meses de este año, en comparación con igual período del 2025. Ese rubro tuvo variaciones negativas en seis de los ocho meses de este año. Por último, la cuarta rama con retroceso fue “otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales”, con una baja de 0,3 por ciento.

El patrón que queda en evidencia es el de una economía en la que el crecimiento se concentra en el agro, la minería y la producción petrolera, mientras que comercio, industria y construcción, actividades con fuerte peso en el empleo y en la economía nacional, acumulan varios meses por debajo del desempeño general.

Lo que es más preocupante, es que los sectores “pujantes” no están creciendo lo suficiente para traccionar al resto de los rubros y el EMAE sigue sin mostrar los números que se esperaban. De hecho, luego de la caída desestacionalizada del 2,8% en julio, algunos analistas proyectan que la economía podría entrar en recesión técnica en el tercer trimestre, salvo que septiembre muestre una recuperación suficiente.

El Gobierno atribuye la volatilidad de los datos desestacionalizados a cambios estructurales de la economía y pone el foco en la serie tendencia-ciclo, que entre abril y agosto no registró variaciones. El próximo informe del Indec, con la estimación de septiembre, se conocerá el 24 de noviembre.

Fuente: Infobae

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