


Rusia confirmó el uso del misil Oreshnik en el feroz ataque sobre Kiev
MUNDO
Agencia Internacional de Noticias (AIN)


El gobierno de Rusia confirmó este sábado que utilizó el misil balístico Oreshnik, un arma con capacidad de portar carga nuclear, durante el masivo bombardeo lanzado sobre Kiev, en uno de los ataques más intensos desde el inicio de la guerra contra Ucrania.
El ataque dejó muertos, decenas de heridos y una ciudad bajo destrucción
Según informaron autoridades ucranianas, el operativo militar ruso combinó cerca de 600 drones y más de 90 misiles lanzados durante la noche.


El saldo preliminar reporta al menos cuatro personas fallecidas y varias decenas de heridos, además de importantes daños en edificios residenciales, infraestructura energética y distintos sectores estratégicos de la capital ucraniana.
Las sirenas antiaéreas sonaron durante horas mientras explosiones de gran magnitud sacudían distintos puntos de Kiev.
El misil Oreshnik genera alarma internacional
La confirmación del uso del misil Oreshnik elevó inmediatamente la preocupación internacional debido a que se trata de un sistema de armamento con capacidad para transportar ojivas nucleares.
Aunque Moscú aclaró que el ataque fue realizado con carga convencional, el solo despliegue de este tipo de misil fue interpretado por varios gobiernos occidentales como una peligrosa señal de escalada militar.
Desde la Unión Europea calificaron la decisión rusa como una:
“Imprudente provocación nuclear”
Funcionarios europeos advirtieron que el uso de armamento estratégico de estas características incrementa el riesgo de desestabilización regional y agrava todavía más la tensión global.
Moscú defendió el ataque como una “respuesta militar”
El Ministerio de Defensa ruso sostuvo que el operativo estuvo dirigido contra objetivos militares e infraestructura vinculada al aparato defensivo ucraniano.
Según la versión oficial de Moscú, el bombardeo respondió a recientes ataques atribuidos a Ucrania sobre territorio ruso y a operaciones contra posiciones estratégicas cercanas a la frontera.
El Kremlin insiste desde hace meses en que continuará utilizando “todos los medios necesarios” para cumplir sus objetivos militares.
Crece el temor a una nueva escalada de la guerra
La utilización del misil Oreshnik vuelve a encender las alarmas sobre el posible crecimiento del conflicto y la cada vez más delicada relación entre Rusia y Occidente.
Analistas internacionales advierten que la incorporación de armamento de capacidad nuclear, aunque sea con carga convencional, representa un mensaje político y militar de enorme gravedad.
Mientras tanto, la población civil ucraniana continúa soportando nuevos bombardeos, destrucción de infraestructura y una guerra que parece lejos de encontrar una salida diplomática.
















