


Guyana pide a sus Fuerzas Armadas "orden interno" para «defender» el Esequibo
AGENCIA INTERNACIONAL DE NOTICIAS

El presidente de Guyana, Irfaan Ali, pidió este domingo a sus Fuerzas Armadas que continúen haciendo frente al tráfico de drogas y al mantenimiento del «orden interno», después de que Venezuela reiterara que no aceptará ningún fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la disputa territorial que mantienen por el Esequibo, un territorio de casi 160.000 kilómetros cuadrados que Georgetown administra acogiéndose al viciado Laudo Arbitral de Paris de 1899, en el que se dictó un fallo írrito sin representación de Venezuela y en medio de coacciones por parte del juez ruso Frédéric de Martens, como se evidenció en un memorando póstumo de Severo Mallet-Prevost, el abogado estadounidense que formó parte de la defensa asignada a Venezuela.
Como parte de las actividades de este fin de semana para celebrar el sexagésimo aniversario de la independencia de Guyana, el mandatario afirmó que la ciudadanía debe respaldar a las Fuerzas Armadas en el cumplimiento de esas funciones o Guyana corre el riesgo de mostrar división ante sus «enemigos».
«No dejemos nunca que nuestros adversarios vean división y desunión, porque una casa dividida no necesita ser invadida. Simplemente se derrumba», aseveró Ali, ataviado con vestimenta militar, un mapa del país que incluye el territorio de disputa de El Esequibo y la bandera de Guyana.


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Estas declaraciones se producen después de que la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, asistiera el miércoles a la CIJ en La Haya para defender personalmente los derechos históricos de la nación suramericana sobre el Esequibo.
La mandataria interina calificó de «absurdo antijurídico» el caso territorial que enfrenta a Georgetown y Caracas ante el alto tribunal de Naciones Unidas, al tiempo que señaló que «ninguna sentencia de esta Corte» brindará una «solución definitiva aceptable para ambas partes».
El litigio sobre la validez del Laudo Arbitral de París
Venezuela se acoge al Acuerdo de Ginebra de 1966, firmado por Caracas y Reino Unido (y posteriormente por la recién independizada Guyana), en el que se admite que existe una controversia limítrofe aún sin resolver, lo que invalida el Laudo Arbitral de Paris.
Por su parte, Guyana espera la decisión de la CIJ en cuanto al caso relativo a la validez del laudo de 1899 sobre la frontera terrestre con Venezuela. El presidente guyanés, Irfaan Ali, se mostró optimista y afirmó que el fallo pondría fin a décadas de «agresiones».
«Nuestra integridad territorial ya ha sido amenazada anteriormente. Nunca volverá a serlo, ni con palabras ni con la amenaza de incursiones y presiones disfrazadas de diplomacia», sostuvo el mandatario guyanés.
El litigio sobre el cual se pronunciará la CIJ en cuanto al Esequibo se remonta a marzo de 2018, cuando Guyana presentó una demanda ante el alto tribunal internacional para que declare la «validez jurídica y el efecto vinculante» del laudo de 1899, así como el carácter definitivo de la delimitación fronteriza que, según los guyaneses, pondría fin a la diputa por el Esequibo.
Desde 2018, Venezuela comunicó que no reconocía la jurisdicción del tribunal y que no participaría en el procedimiento, lo que llevó a la CIJ a abordar primero la cuestión de su competencia sobre el caso.
En diciembre de 2020, la Corte concluyó que sí era competente para pronunciarse sobre la validez del laudo de 1899 y sobre la resolución definitiva del desacuerdo territorial. Después, en abril de 2023, rechazó una objeción preliminar presentada por Caracas y confirmó que podía examinar el fondo del caso.
Fuente: PanamPost














