Estados Unidos presiona por la salida de Díaz-Canel en medio de negociaciones con Cuba

MUNDOAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

La continuidad de Miguel Díaz-Canel se convirtió en uno de los puntos centrales de las negociaciones entre Estados Unidos y el régimen de Cuba sobre el futuro político de la isla.

Según reveló The New York Times, la administración de Donald Trump dejó en claro que no habrá avances en un eventual acuerdo mientras Díaz-Canel continúe en el poder. Sin embargo, Washington no exige por ahora el desmantelamiento del sistema comunista ni medidas directas contra la familia Castro, que mantiene el control de áreas clave del país.

Cambio de liderazgo sin ruptura del sistema

La estrategia estadounidense apunta a forzar un recambio en la cúpula del régimen sin impulsar, al menos en esta etapa, una transformación estructural inmediata. Funcionarios consideran que la salida de Díaz-Canel podría habilitar reformas económicas hoy inviables bajo su liderazgo.

Desde La Habana, en tanto, reconocen el desgaste político del actual presidente, pero buscan evitar que cualquier transición sea percibida como una concesión ante presiones externas. En ese marco, exploran alternativas para ejecutar un relevo controlado que preserve el equilibrio interno de poder.

Crisis económica y presión externa

Las conversaciones se desarrollan en medio de una profunda crisis en la isla, agravada por sanciones estadounidenses que limitaron el acceso a combustible. La escasez energética derivó en apagones generalizados y un deterioro sostenido de las condiciones de vida.

El propio Miguel Díaz-Canel atribuyó la situación a un “bloqueo energético”, mientras que desde Washington insisten en que Cuba debe abrir su economía a la inversión extranjera y avanzar en la liberación de presos políticos.

El poder real y la sucesión

Aunque Díaz-Canel ocupa la presidencia, el núcleo de poder sigue concentrado en la familia Castro y en estructuras como GAESA, que controla sectores estratégicos como el turismo y el comercio.

En ese contexto, figuras como Raúl Guillermo Rodríguez Castro aparecen como interlocutores clave en las negociaciones, con capacidad de influir en el rumbo del régimen incluso ante un eventual recambio presidencial.

También comenzó a ganar visibilidad Oscar Pérez-Oliva Fraga, integrante de la órbita familiar del castrismo, quien podría formar parte de un esquema de renovación controlada.

Dudas sobre un cambio real

Analistas advierten que un reemplazo en la presidencia no necesariamente implicaría una apertura política o económica genuina. La elección de Díaz-Canel como sucesor ya había sido interpretada como una forma de preservar el statu quo, y su eventual salida podría funcionar como una válvula de escape ante la presión interna y externa.

Las tensiones se arrastran desde episodios como las protestas de 2021, que fueron reprimidas por el régimen y profundizaron el aislamiento internacional de la isla.

Presión política desde Estados Unidos

Dentro de Estados Unidos, especialmente en sectores del exilio cubano y en dirigentes de Florida, crecen las demandas para avanzar más allá de un simple cambio de liderazgo. Reclaman una transformación completa del sistema político y el desmantelamiento de estructuras como GAESA.

La Casa Blanca, por su parte, busca replicar una estrategia similar a la aplicada en Venezuela, donde la presión internacional apuntó a debilitar al gobierno de Nicolás Maduro sin recurrir a una intervención militar directa.

Un futuro incierto

La eventual salida de Miguel Díaz-Canel podría abrir una nueva etapa en la relación bilateral, pero no garantiza cambios de fondo en el modelo político cubano.

El escenario sigue marcado por la tensión entre la presión internacional y la capacidad del régimen para sostener su estructura de poder, en un momento en que la crisis económica y social empuja a la isla hacia una definición de su futuro inmediato.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto