El kirchnerismo chavista ataca al gendarme Nahuel Gallo y se hace odiar por todo el país

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Los comunicadores kirchneristas entraron en una complicada lógica de necesitar separarse de absolutamente todo lo que pueda ser afín al oficialismo y a Javier Milei. La contraposición necesaria y por default puede llevar a las posiciones a lugares odiosos, pero parece que no les importa. Ante la liberación de Nahuel Gallo, los voceros cristinistas salieron a repetir los argumentos del chavismo, sugiriendo que el gendarme argentino era un espía que formaba parte de un complot contra Nicolás Maduro.

Como la esposa de Gallo ya había comentado, la historia entre ambos y la presencia del argentino en Venezuela tenía todos los denominadores comunes del entorno de los exiliados. María Alexandra Gómez se encontraba lejos de su familia, que había quedado en su país de origen, y quiso visitar a su madre. En el marco de las complicaciones usuales con los vuelos a Venezuela, Nahuel Gallo tuvo que cambiar la ruta para acompañarla. Pero su intento de ingreso por la frontera con Colombia les dio a los periodistas kirchneristas la excusa para plantear una historia eventual de un James Bond argentino (con el rango de un cabo primero).

Desde Argenzuela, que se emite por la pantalla de C5N, Jorge Rial y Mauro Federico evaluaron la posibilidad de que el gendarme haya viajado a Venezuela para operar como una «célula dormida de inteligencia», pero al mismo tiempo dijeron que podría haber sido enviado allí para una operación pantalla de rescate, que le sirviera políticamente a Patricia Bullrich.Noticias Venezuela

Como era de esperar, ambos periodistas fueron cuestionados duramente, en momentos en que el ex preso político se encuentra recién recuperándose del calvario que sufrió a manos del chavismo antes del derrocamiento de Maduro.

Desde la misma señal, Pablo Duggan se negó a llamar «secuestro» a la detención arbitraria del gendarme argentino y aseguró que esa palabra estaba siendo mal utilizada, ya que no se encontraba secuestrado, sino que estaba «preso».

Pero el que fue más lejos aún fue Diego Brancatelli, que dijo que a Nahuel Gallo le convenía quedarse preso en Venezuela, dada la complicada situación económica en Argentina. Sus palabras generaron un repudio absoluto por parte de los colegas, al punto de que Luis Gasulla –un periodista serio, que no suele acudir a los exabruptos– lo tildó de «hijo de puta». Es que otra cosa no se le puede decir.

Producto de toda esta locura, el kirchnerismo está cada vez más distanciado de la gran mayoría de los argentinos, que no pueden comprender estas actitudes.

Fuente: PanamPost

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